El Benfica, el Barcelona y... otra vez "Judas"

El duelo entre el Barcelona y el Benfica deja unas cuantas lecturas tras lo visto en la tele. En primer lugar, cabe decir que el Benfica pudo ganar este partido. La oportunidad de oro, en el minuto 93, a cargo de Sferovic es de esas que  parece increíble que el jugador no haya sido capaz de meter la bola en la meta rival. Pero... el fútbol es así; fue una oportunidad de las que -precisamente- no suele fallar Sferovic, pero que esta vez falló.

Tuvo algunas ocasiones más, aunque algunas menos claras, el Benfica. Incluso el gol que le fue anulado por haber hecho una parábola el balón lanzado desde el córner en el inicio de jugada y por momento la bola haber recorrido terreno espacial aéreo fuera de los límites del terreno de juego. 

También el Barcelona tuvo sus oportunidades importantes y estrelló incluso un balón en el metal de la meta benfiquista. Por momentos dominó más el Barcelona y parecía que se iba a imponer, pero Jorge Jesús había leído bien la cartilla a sus defensas -que fueron lo mejor del Benfica- y atrás el cuadro lisboeta funcionó bien, con Otamendi impecable en todo momento.

En contraposición, el Barcelona tendría atrás la cara negativa de Piqué, al que el paso del tiempo parece no perdonar. Verle superado en velocidad, primero por Yaremchuck, después por Darwin Núñez, teniendo que recurrir a frecuentes agarrones tirando de la camiseta del rival... no es la mejor imagen que queda de este que fue un excelente central y ahora se ha convertido en uno más. Si además de andar rápidos, el ucraniano y el uruguayo anduvieses finos, Pique habría de lamentar también goles en la portería culé.

Con todo, el Benfica fue conservador. No arriesgó más que lo mínimamente imprescindible, temeroso de que el tiqui-taca del Barcelona se la hiciese pagar. Fue así como Rafa y João Mario no brillaron en una noche donde imperaba el juego de contención lisboeta. Tal vez arriesgando un poco en transiciones más veloces, el Benfica habría acabado por sorprender al Barcelona, cosa que ni sucedió.

Queda para el final el show de Jorge Jesús, tirándose de rodillas al suelo, para plasmar así su desesperación porque Sferovic no hubiese hecho gol en el minuto 93... Ese gesto público, complementado con las declaraciones que hizo en caliente a la CNNPortugal, remarcando el fallo del suizo, e incluso señalando también a dedo a Rafa y João Mario, definen la inelegancia del técnico, muy astuto siempre en el juego de palabras al final de los partidos, procurando casi siempre poner sus propios huevos a salvo y señalando por el contrario la cesta de los huevos de los demás para que el dragón de los aficionados poco espabilados vaya a comerse los del ajeno....

Pero a J. J., popularmente conocido por "Judas" en algunos de los lugares futbolísticos portugueses como Braga, hace tiempo que se le conoce bien. Y aún siendo un gran entrenador, que lo es, no es menos cierto que tiene ciertas cosas que mejor estaría que se las ahorrase. Incluidas sus ya frecuentes y tradicionales manías : no traga al portero griego Odisseas pero este le salva -como anoche- de goles cantados cuando juega; no traga a Sferovic pero en muchas ocasiones le ha salvado partidos al borde de tocar la campana. Por eso anoche, en cuanto Sferovic falló clamorosamente, "Judas" (perdón, Jorge Jesús) le señaló rápidamente con el dedo acusador, primero con el show de tirarse de rodillas al césped del Nou Camp; después con lo que soltó en directo en la CNN...






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"rbtribuna") Por el final de las absurdas fronteras (políticas, sociales, burocráticas, económicas...) que aún subsisten entre España (singularmente Galicia) y Portugal...y que tanto perjudican a la ciudadanía ibérica