Oh, Cavaleiro : pede a demissão e vai embora!.

Manifestación en el estadio del Braga contra el gubernamental "Cartão do Adepto"

Cae el "cartão do adepto" y con el las jaulas montadas en los estadios portugueses

Se acabó la pesadilla. Cierto es que durante meses, antes, hubo que asistir al fracaso estrepitoso del invento. Sin eso y sin la fuerza con que los aficionados al fútbol portugués contestaron esta estúpida medida del "Cartão do Adepto" no se habría podido lograr lo que hoy se logró en el Parlamento portugués.                                                     

Una comisión gubernamental portuguesa que dice entender en eso de la violencia en el fútbol y demás historias al caso, había logrado tiempo atrás, con efectos desde el inicio de esta temporada futbolística en Portugal, crear un "carnet del adepto", una tarjeta para la cual era necesario censarse con todo tipo de datos a poner en manos de unos señores que decían que eso, así, serviría para controlar y erradicar la violencia en el fútbol.

A los efectos, para obtener el "carnet del adepto" era necesario poner a disposición de una autoridad competente al caso, datos personales de diverso tipo. Hay quien dice que solo faltaba tener que confesar si los domingos se iba a misa...

Con el "carnet del adepto" venía el resto : ahora que estás perfectamente controlado, que sabemos cómo te llamas, donde vives, etc. etc. te vamos a dar el derecho a ver los partidos de fútbol de tu equipo favorito en una especie de jaula metálica : espacios -no precisamente amplios- en los peores lugares de los estadios, separados por rejas-vallas metálicas, de manera que si ahí quieres sacar una bandera grande para animar a tu club, tocar el bombo o meter ruido, lo puedas hacer... en el resto del estadio no podrás llevar nada de eso, ni portar pancartas, ni nada ostentoso... Es decir, si quieres ejercer como gran apoyante de tu equipo favorito, tienes que aceptar ser enjaulado...

Es decir : un chantaje a los aficionados más radicales de los clubs... o tenéis "carnet del adepto" y os controlo uno por uno, o se os acabó llevar banderas, bombos, montar bulla en los campos de fútbol... Y así ha sido desde el inicio de temporada hasta hoy. 

Los estadios comenzaron a exhibir en sus bancadas, variadas cárceles del tipo de las antes descritas, unas mayores, otras menores, unas más jaula, otras algo menos jaula, pero espacios lamentables, porque a la ya habitual zona también separada del resto del campo, habitualmente cerrada con redes, donde albergan a los aficionados que van en excursiones de apoyo por parte de los equipos visitantes, se unían ahora las dos nuevas jaulas para los aficionados poseedores del carnet del adepto... Es decir : había tres jaulas : una ligth, generalmente el peor rincón del estadio, en donde se colocaban a los espectadores aficionados del club visitante que habían comprado entradas durante la semana procedentes del paquete que cada club cede para la venta al visitante... y las otras dos jaulas, las más denigrantes, para los aficionados portadores del "Carnet del adepto"...  en una jaula los adeptos del club visitante poseedores del "carnet del adepto·; en la otra jaula, los adeptos del club local poseedores del "carnet del adepto"... Un estupendo método para hacer que cada vez vaya menos gente a los partidos de fútbol. 

Así, en Braga, en el estadio, pueden verse a día de hoy perfectamente las tres jaulas que acabamos de describir... Cierto es que a la jaula para los "carnets del adepto" de aficionados del Braga nadie iba, porque nadie quiso tragar por la humillación de tener que hacerse el "carnet del adepto" para poder ir al campo con una bandera grande -por ejemplo-. Se dejaron de llevar banderas al estadio y... la jaula quedó vacía partido tras partido.

En general, en Portugal, lo que ha sucedido es que salvo algunos palanganeros que aceptaron ser sometidos al vergonzante control del "carnet del adepto", la inmensa mayoría de los aficionados de los diversos clubs no apostaron por hacerse el carnet del adepto, que durante meses ha sido combatido en redes sociales, en los propios estadios, en manifestaciones varias... Prohibían a los adeptos llevar banderas, bombos.... a los estadios, salvo que aceptasen convertirse a la dictadura del carnet del adepto. Y no lograron más que el rechazo generalizado, la condena incluso de varios presidentes de club.... Mal asunto cuando la Política mete las narices en el Fútbol. Las "cárceles" o "jaulas" en los estadios, que los clubs tuvieron que hacer para cumplir con lo que mandaba esa Comisión gubernamental, en su infinita mayoría, aparecían vacías en los partidos de futbol allí jugados. No había las grandes banderas habituales, no había bombos, a la entrada de los campos registraban si me apuras hasta los calcetines... Y al final, la tiranía ha caído estrepitosamente.

En la Asamblea de la República Portuguesa, una iniciativa de los liberales y los comunistas fructificó. Salió adelante y... ahora el Gobierno portugués deberá envainarsela, deberá echar abajo el mal invento ese del "carnet del adepto". Cabría esperar que ahora, un tal Rodrigo Cavaleiro, "Presidente de la Autoridad para la Prevención y Combate a la Violencia en el Deporte", tenga lo que hay que tener : un poco de vergüenza, dimita y se vaya a casa. Más después de haber disfrutado hoy de una página entera en el diario "Público" en donde defendía lo indefendible, contra viento y marea el maldito "Cartão do Adepto".

Esta noche, desde los miles y miles de seguidores del fútbol portugués, especialmente los adeptos mais ferrenhos dos clubes, solo hay una recomendación a gritos :

Oh Cavaleiro : pede a demissão e vai embora!.






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"rbtribuna") Por el final de las absurdas fronteras (políticas, sociales, burocráticas, económicas...) que aún subsisten entre España (singularmente Galicia) y Portugal...y que tanto perjudican a la ciudadanía ibérica