El barril de pólvora de Jorge Jesús y el incendiario Pizzi

Jorge Jesús está fuera del Benfica. El polémico -y a la vez brillante- entrenador ha dicho a la dirección del club que ya no aguanta más a la tropa de jugadores que tenía a su cargo.

En realidad, todo se precipitó en horas. En el entrenamiento de ayer, Jesús expulsó del mismo al veterano Pizzi (32 años) un veterano que tiene más mili que cascorro en cuanto a malas pulgas y que no perdonaba a Jesús el hecho de utilizarlo como remiendo en fase ya avanzada de cada partido. Polémico muchas veces en los terrenos de juego, parece que Pizzi alborotó en la trastienda desde que el Porto dio un repaso al Benfica en la Copa, el otro día. Jesús lo tenía filado y a la más mínima lo puso en la calle.

Pero no contaba Jesús con que el resto del plantel se le rebelase. Le exigiese seriamente explicaciones por poner fuera del entrenamiento a Pizzi. Y esta fue ya la gota que desbordó el vaso.

Parece que Jorge Jesús habría dicho en voz baja : que os ature vuestra madre, que yo ya estoy mayorcito para andar con paños calientes... Y al poco rato estaba llamando al presidente Rui Costa para decirle, vete preparando la liquidación que me marcho. Que os vaya muy bien, pero a este personal hay que echarle de comer aparte y no estoy para esos trotes...

Se acaba la segunda etapa del entrenador Jorge Jesús en el Benfica. El club sigue vivo en la Champions, eliminado en la Copa de Portugal por el FC Porto y algo distante de la cabeza en el campeonato de Liga, pero nada insalvable por el momento. Pero el ambiente anti-Jesús había crecido en las últimas semanas entre la masa asociativa, tanto que Pizzi se animó a arrimar una cerilla al barril de pólvora y todo saltó por los aires.

Esta mañana, mientras Jorge Jesús recogía sus pertenencias en la ciudad deportiva de O Seixal, Pizzi daba brillo a sus botas en su casa, a la espera del entrenamiento de esta tarde, al que el ayer expulsado por el entrenador, regresará como si nada hubiese pasado, una vez haya salido Jorge Jesús por la puerta de servicio. 

Mala cosa, cuando en el cuartel manda y exige la tropa y no el comandante, poco de bueno cabe esperar... Ahora se comerán la hierba dos o tres semanas para tratar de demostrar que Jesús era el malo. Pero Jesús, polémico, con cierta chulería a veces en sus comportamientos públicos, no deja de ser un buen entrenador porque a Pizzi un día se le atragante el técnico. Entre lo que lleva dado al fútbol Jesús y lo que lleva hecho este futbolista simplemente interesante apodado Pizzi, todavía hay diferencias notables, todavía hay clases...