Otra Navidad desgraciada. Sí, desgraciada

Camino del Fin de Año. Otra Navidad desgraciada. Sí, desgraciada. Tal vez no tanto como la anterior, pero desgraciada al fin y al cabo. Ahora, en Galicia, adornada con "toque de non queda" (¡que manda carallo el eufemismo!). Y en Portugal con el "estado de calamidad" decretado, que solo oír eso, "de calamidad", ya me dirás cómo te quedas...

Con tres vacunas vamos bastantes, veremos aún si no acabamos borrachos de tanta vacuna (ya se anuncia la cuarta) : 3 en 7 meses ya me han cascado a mi. Mejor ni pensar ya... que a lo mejor es lo que algunos quieren, que ni pensemos. Vete tu a saber.

Claro que, mejor vivo, que no muerto y sin las vacunas. Pero aún así, da vértigo ver cómo galopamos sobre el caballo de la incerteza, de la inseguridad... Si los anti-vacunas y los que no se las han puesto juegan a la ruleta rusa de primera división, nosotros, los vacunados y de cierta edad, no dejamos de jugar en una ruletiña rusa de segunda categoría; no en vano vivimos en la incerteza de comprobar cómo con el paso del tiempo, los bandazos de la autoridad competente (sanitaria y la otra) son el pan nuestro de cada día.

¿Crees que es mejor estar alegre, porque ahí viene fin de año?. Tu sabrás. Yo, al menos, no lo estoy. Doy gracias a Dios, cada día, por estar vivo. Y aún poder disfrutar, aunque solo sea en parte, de lo que nos permiten. Y rezo, rezo porque un día - ojalá antes que tarde-podamos volver a aquel estado de libertad en que hace 3 años vivíamos y no seguir en esta mierda -de poco menos que andar a salto de mata- en que la Covid y los gobernantes del Mundo nos han sumido.