Sobre la vacunación en Galicia y Portugal : al pan, pan y al vino, vino


Hay que decir las cosas como son.
 

Igual que cuando se hacen mal se dice, cuando se hacen bien es de justicia resaltarlo. 

La noticia de que, en Galicia, la vacunación para la próxima semana corresponderá al grupo de 40 a 49 años y también para los que recibieron AstraZeneca en su día; y que cientos de profesores están siendo convocados ya para el pinchazo extra, aunque tengan menos de 40 años... es una noticia importante, positiva y que habla del buen hacer del SERGAS en esto de la vacunación en territorio gallego. Es muy importante que así sea y es de justicia reconocer la agilidad con que están actuando.

Es cierto que meses atrás eran los portugueses el ejemplo, gracias a la creación de una "task-force", con una estructura militar al frente (el famoso vice-almirante Gouveia e Melo condujo un operativo brillantísimo que vacunó a la población lusitana en tiempo récord, montando centros de vacunación, operativos espectaculares, etc. etc). Pero cuando el panorama Covid mejoró, al vicealmirante lo condecoraron, hasta lo nombraron no sé qué; empezaron a desmantelar los centros grandes de vacunación y... ahora, sin vicealmirante al frente, teniendo que montar de nuevo centros de vacunación... el retraso con la tercera dosis es evidente en Portugal : personas del tramo de 60-65 años solo han conseguido cita para vacunarse una vez que pasen las fiestas de Navidad, entrado enero... así de retrasado va el asunto en el territorio luso.

Es decir : el buen hacer de la "task-force" sirvió al Gobierno Costa para presumir de efectividad y ser modelo en Europa, pero también para echarse a dormir en los laureles; y es ahí donde les ha pillado la oleada fuerte del omicrón y la madre que parió al puñetero virus.

En el caso de Galicia, sin que se hubiesen hecho las cosas mal meses atrás, se ha mejorado... Es notorio, hay una soltura, una práctica evidente y así se van vacunando com celeridad miles y miles de personas con la tan necesaria tercera dosis. Y cabe felicitar al SERGAS por ello.

En medio de un panorama desolador, como es la vuelta a las andadas por parte de la Covid, sabedores de que la vacuna es lo único que nos puede evitar lo peor, se hace imprescindible un sistema de eficacia total en cuando a los planes de vacunación. En Galicia se están haciendo las cosas bien. En Portugal se podían, en estos momentos, hacer mejor...

¡Vuelve, Gouveia e Melo, estás perdonado!