"rbtribuna") Por el final de las absurdas fronteras (políticas, sociales, burocráticas, económicas...) que aún subsisten entre España (singularmente Galicia) y Portugal...y que tanto perjudican a la ciudadanía ibérica

"Los dueños de la Verdad" y la "Historia de una ambición"

Foto de portada en "Rías Baixas Tribuna", en su día, tras uno de los triunfos de Feijóo en Galicia

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

El avión llegó. Sánchez lo recibió en Santiago. Ahí venían los 3 que se salvaron y cadáveres completando el pasaje. El resto eran militares del Ejército del Aire. Atrás queda Terranova, su mar tenebroso y muchos desaparecidos en esas aguas, a los que solamente se les buscó durante 36 horas.

La crisis del "Villa de Pitanxo" sigue. Seguirá mientras no se cierre el asunto en condiciones. Y parece que para que eso suceda, aún falta bastante. Ayer fue día de comunicado por parte de la armadora, a la que el patrón del barco tiene que haber contado ya -y hace días- qué sucedió para que aquello fuese el desastre que al final fue.

El patrón y la armadora son los dueños de la verdad. Saber por otros conductos lo que sucedió se antoja tarea poco menos que imposible, por mucho que la "agencia díxome-díxome" se empeñe. En todo caso, se podrían ir atando ciertos cabos, a partir de lo que -en horas previas al momento crítico- los tripulantes fueron hablando con sus familias sobre el estado del mar en aquellas horas, cómo andaba el barco, etc. etc. etc. Cabos que bien atados podrían ayudar -con la mejor intención- al patrón y a la propia armadora a componer totalmente el puzzle, encajando en su sitio todas las piezas. ¿O no?.

Con el "caso Villa de Pitanxo" abierto, estalló estos días con toda virulencia el "caso PP". En este, de mares políticos, no hay de momento desaparecidos, hay náufragos. Y el avión de salvamento de Feijóo dando continuados vuelos de reconocimiento sobre la capital de España. Los Casados, los Egeas y los Ayusos, náufragos del barco que hundieron después de darse públicamente de leches entre ellos, quieren seguir, erre que erre, navegando en las aguas de la Política. Pero no se dan cuenta de que son cadáveres políticos, o no quieren darse cuenta de que tienen fecha de caducidad. Algunos, inmediata. La señora tal vez con la leyenda de "consumir preferentemente" (tiene cuerda para un tiempo, pero va ya muy tocada políticamente). 

El avión de reconocimiento de Feijóo anda dando vueltas sobre la Sierra de Madrid. Los llamados barones del PP le animan a que tome tierra en Barajas y que del aparato salga don Alberto dispuesto a tomar el mando de los populares, con todas las consecuencias... mandar en el partido y ser candidato del PP en las próximas generales en España. 

Cuando a Feijóo le preguntan si va a apostar por ser el salvador del partido y el candidato a las generales, echa la pelota fuera; ni si, ni no, ni todo lo contrario. Y ya está... alimentando la expectación y poniendo en estado de intranquilidad a lo que funcionaba bien, el PP en Galicia, o el PP de Galicia, que no se sabe muy bien si es lo mismo una y otra cosa.

Todo parece indicar que el Gran Feijóo está siendo tentado (otra vez) -y mucho- por el diablo de la Política. Hasta el profesor Xosé Luis Barreiro le jalea al respecto. Mientras eso sucede, mientras la tentación anida en el que aún es "O Noso Presidente", andan los del PSOE gallego y los del Bloque -ya no digamos- frotándose las manos. Los dedos se les hacen huéspedes, pensando en el bigobierno PSOE-BNG que podrían instalar pronto en la Xunta si Núñez Feijóo pica el anzuelo y se marcha a Madrid. A Madrid, para gobernar el PP español. Que gobernar España, ganando unas generales, ya sería otra cosa... ¿Se iba a matrimoniar Feijóo con Vox, después de haberles combatido ferozmente en Galicia?.

Posiblemente, el gran drama en el que está instalado ahora mismo el PP, es no ser capaz de hallar otro candidato a su salvación, que no sea Núñez Feijóo. Ese es el gran drama. Y supone desvestir un santo, para vestir a otro, y correr el gran riesgo de fracasar también... Y si esto último sucediese, si el PP fracasase con Feijóo en las próximas generales, no hay duda que el sentimiento de desánimo en el partido podría ser tan grande, que correría un serio riesgo de desintegración.

Hay quienes piensan que el PP cerró en falso su crisis tras Rajoy, aquello de los Sorayos, los Casados, todo aquel lío, con la agitación de la corrupción por medio... Y ahora puede cerrar en falso esta nueva crisis. Porque no son capaces de ver, que esto no se cierra de prisa y corriendo, como gritan despavoridos los barones. Esto se cierra con un proceso de refundación llevado a cabo muy en serio, refundación en toda regla y reformulación de la propuesta política desde el partido a los españoles. Todo lo que por ahí no pase, todo lo que se pretenda solucionar por la vía del pongamos a este ahora, que es el que vale... aclamado de paso, empujado por la emoción del momento.... probablemente no llevará a parte alguna, más que a tener a la vuelta de un tiempo, otra vez los problemas encima de la mesa.

El PP debe de regenerarse, reformularse, refundarse en toda regla. Y a partir de ahí, con paciencia y haciendo muy bien las cosas, convertirse, paso a paso, en la verdadera, creíble y sólida alternativa de gobierno que España necesita.

Ya lo de Feijóo... ¡qué quieres que te diga!, ya es mayorcito para saber en dónde se mete. Creo recordar que fue Gregorio Morán el autor de un libro titulado : "Adolfo Suárez. Historia de una ambición". Sea como fuere finalmente lo de Feijóo, si decide dejar Galicia por Madrid, inevitablemente pasará a protagonizar una segunda parte de su trayectoria política -esta dejará de ser un todo-. Que le haya ido bien, muy bien, su primera parte, no es garantía alguna de que le pueda ir igual de bien la segunda mitad. El sabrá donde se mete : Galicia no es España, dicen los separatistas del Bloque cuando hacen por ahí pintadas y proclamas. Y sin entrar en postulados separatistas, para el caso de Feijóo sí es muy cierto que Galicia no es España. Y mucho menos esa España tan revuelta, de jeroglífico y chantaje permanente, a resolver cada día. Feijóo sabrá donde se mete, que ya es mayorcito. Pero no corre solamente el riesgo de fracasar en Madrid. En la decisión que tome habrá muchos más riesgos que el suyo personal, o el del PP. Los intereses generales de Galicia también estarán en juego. Y no es necesario decir más, cuando el lector es lo suficientemente inteligente.