"rbtribuna") Por el final de las absurdas fronteras (políticas, sociales, burocráticas, económicas...) que aún subsisten entre España (singularmente Galicia) y Portugal...y que tanto perjudican a la ciudadanía ibérica

...Y al final : "un hombre vale, lo que vale su palabra"


Se marcha. No lo ha podido resistir. Al final, todo parece indicar que se marcha. Solo hay una posibilidad para que se quede : que en las próximas jornadas no detectase la aclamación que ahora detecta entre las huestes del Partido Popular. Pero no parece probable que esto suceda...

Por eso, en medios de la Xunta, en medios políticos de Galicia, están convencidos : se marcha; de esta sí que va... de esta, tendrá razón la señora del Bloque, cuando le echa en cara aquello de... llegada la hora de la verdad, usted antepone el PP a Galicia. Puede que el final de la trayectoria política de Alberto Núñez Feijóo -que ha sido y aún a día de hoy es un gran presidente para Galicia- acabe siendo ese : el hombre que -finalmente- antepuso su partido a Galicia, el hombre que prefirió el PP a Galicia.

Para ganar las últimas elecciones autonómicas, a Núñez Feijóo le vino muy bien proclamar aquello de para mi está Galicia por encima de todo. Cosechó con ello muchos aplausos, muchísimo respaldo. Su campaña no se basó en las siglas del PP -por momentos apenas perceptibles-, sino en el hombre que ponía a Galicia por encima de todo y, para mejor prueba de ello, ahí surgía su entonces decisión de no optar a la presidencia del Partido Popular de España -y por ende candidatarse a la presidencia del Gobierno- : su compromiso con Galicia, dijo, estaba por encima de todo. 

Aquello fue clave, sin duda, para conseguir una reforzada y merecida mayoría en las urnas de las elecciones autonómicas que siguieron. Las elecciones al Parlamento de Galicia de 2020 se celebraron el 12 de julio de 2020... aún no hemos llegado al ecuador del mandato otorgado por el pueblo gallego y... en razón a que su partido está en Madrid patas arriba, Alberto Núñez Feijóo está -a día de hoy- a centímetros de decidir dejar la presidencia de la Xunta de Galicia y dedicarse a otras cosas en Madrid. 

Está en su legítimo derecho de hacerlo, sí, faltaría más. Pero... una cosa es que esté en su derecho, otra cosa es que haciendo lo que parece dispuesto a hacer no vaya a faltar a un compromiso que debería ser moralmente sagrado. Es más que probable que no pocos de los que le votaron en julio de 2020, lo hicieron porque -tras lo que había hecho cuando le ofrecían suceder a Rajoy al mando del PP nacional- les parecía un político de fiar, tal vez de los pocos que resultan de fiar en Política. 

A esos que le votaron por su gesto -y proclama rotunda- de anteponer Galicia a los intereses de su partido, habría que preguntarles ahora, qué sienten, qué confianza pueden seguir teniendo en Feijóo, cuando antes de los dos años de este nuevo mandato, saldría corriendo por la puerta, abandonando Galicia, para dedicarse en Madrid a apagar el fuego en las instalaciones de Génova y concurrir después a unas elecciones generales el año que viene...

Esta mañana, un amable y afectuoso lector de Pontevedra, me escribía por e-mail lo que sigue :

"... a pie de su interesante página web, tiene usted, supongo que como decoración de la misma, una bonita portada de "Rías Baixas Tribuna", que debe ser de cuando Feijóo tomó de la decisión -la otra vez- de no postularse en Madrid para suceder a Mariano Rajoy al frente del PP, justificándolo con aquellas declaraciones que a todos nos emocionaron : "a Galicia le debo todo, mi compromiso total es con Galicia, Galicia es mi afán por encima de todo... etc. etc. etc.". Como consecuencia de esa actitud, imagino que -en aquel entonces- surgió aquella llamativa portada que usted nos recuerda muy bien a los lectores, puesto que la tiene insertada a pie de la web de rbtribuna. Pues bien... ya puede usted ir retirándola. No faltarán quienes como yo, en cuanto Feijóo haga la maleta y suba al avión con destino definitivo a Madrid, le pediremos que lo haga. Eso de "El hombre que no traicionó a Galicia" estuvo muy bien y era verdad entonces, tiempo atrás. Ahora, si como parece definitivamente se marcha, mejor es descolgar el cuadro de la pared y en su lugar colocar otro, ¿no cree, amigo Eiroa?.  Espero que comprenda el real alcance de lo que digo : yo voté a Feijóo (y no al PP aunque "técnicamente" lo hiciese al tener que usar la papeleta de los populares gallegos) el 12 de julio de 2020. Y voté al señor que ahora, solamente 2 años después, porque su partido es una jaula de grillos, sale corriendo de San Caetano -ahí os quedáis, gallegos que me votásteis- y... a otra cosa mariposa".

Al amable pontevedrés que me escribe, solo puedo decirle una cosa. Estoy esperando que se confirme que Feijóo levanta el vuelo... para hacer lo que usted me sugiere : descolgar el cuadro, como gràficamente usted dice, y colgar otro, en el que procuraré que no aparezca un político, para evitar riesgos tan impensables como el que nos ocupa. Pues ese titular de "el hombre que no traicionó a Galicia", de ser justo, merecido y ajustado a la realidad en aquel momento, habrá pasado a ser algo así como demasiado para el cuerpo...

No seré yo quien lo diga, al menos hoy, pero de consumarse lo que parece estar casi decidido ya, no faltarán -como el amable lector de Pontevedra- gentes, votantes también del Feijóo que volvió a pedir la confianza absoluta en medio del terror de la pandemia, que recuerden la célebre frase de "un hombre vale, lo que vale su palabra". 

Así es, si así os parece...

EUGÉNIO EIROA