Los fondos especiales europeos que se han anunciando para ya... son un especie de "Plan Marshall" del siglo XXI, válidos no solo para intentar superar la crisis derivada de la peste de la Covid, como también para paliar los tremendos efectos de la Guerra de Ucrania. 

La función de los gobernantes es la de solucionar los problemas de sus administrados. El pueblo liso y llano eso entiende. Por eso, ahora, en el momento crítico, decisivo, de aplicar los millones de los fondos especiales europeos, sería imperdonable que quienes tienen la mano en el grifo para dosificar y aplicar en este o aquel otro proyecto presentado a la ubre europea para mamar de los fondos, lo hiciesen torpemente, sin reparar antes en la justicia de lo que hacen, sin acertar a dar a quien merece ser apoyado y ser capaces de negar a quien solo quiere chupar del bote público...

No es ninguna broma lo de la aplicación de los nuevos y en teoría salvadores fondos europeos. Más aún en esta doble hora difícil para la economía, la que se deriva de la Covid, la que se deriva de la Guerra...

Convendría abrir bien los ojos en el inmediato tiempo que viene. Y que ni un solo céntimo de ese pretendido maná se echase a perder... No tendría perdón de Dios que así no fuese.