El carnicero ruso ya se frota las manos

El carnicero ruso ya se frota las manos. Ve cerca la caída de Kiev. Se entrenaron estos días en Kharkiv a conciencia y ya tienen media ciudad destruída. Ahora toca hacer lo mismo en Kiev. Y entre acto y acto de esta guerra, la provocación cada día. Hoy tocó decir por parte de la Putinería que si hay tercera guerra mundial la haremos atómica. Y mientras eso decían, provocaban haciendo surcar 4 cazas rusos el cielo sueco. Putín sabe que Occidente no le devuelve con la misma moneda y provoca y provocará hasta la saciedad, mientras no faltan quienes se preguntan : ¿y después de Ucrania, qué?.

Es pronto para hablar. Antes debería terminar o pararse esta guerra. Y saber en qué condiciones se acaba, qué tipo de armisticio se firma, es clave para vislumbrar posibilidades de futuro. Pero con un loco al otro lado, vete tu a saber qué garantías de futuro hay, se acuerde lo que se acuerde y si es que algo se acuerda, que está por ver.

El carnicero ruso se frota las manos. Lleva dos días con una columna de tanques y blindados que se extiende en docenas de kilómetros avanzando sobre Kiev. Se pasea por la llanura ucraniana haciendo ostentación de fuerza, sin que un solo avión ucraniano -que se sepa- vuele sobre la superkilométrica columna y les lance unas bombas para que sepan lo que vale un peine...

No es que el ucraniano sea el Ejército de Pancho Villa, es que da la impresión que aún sería menos que eso... Lo de la columna incólume después de días paseándose camino de Kiev huele mal...

Puede que estemos ante lo peor, aún, en próximos días. Estampas de gente huyendo de las ciudades desesperada, a medida que los rusos entran devastando. Es lo que el carnicero pretende. Para eso ensayó en Kharkiv. Y esta noche hacía pruebas bombardeando las inmediaciones de la estación central de trenes de Kiev.

Lo peor parece que aún está por llegar.

Lamentablemente.