"rbtribuna") Por el final de las absurdas fronteras (políticas, sociales, burocráticas, económicas...) que aún subsisten entre España (singularmente Galicia) y Portugal...y que tanto perjudican a la ciudadanía ibérica

El día siguiente a cuando Feijóo dijo adiós a Galicia...

Esta mañana, el día siguiente a cuando Feijóo dijo adiós a Galicia para anunciar que iba a por todas en el Partido Popular en España, no faltan ciudadanos que -con razón- piensan que cuanto antes se marche de verdad, mejor para el, mejor para Galicia, una vez que la decisión de dejar la Xunta -a medio mandato- está en el fondo ya tomada.

Dicho de otro modo : alargar esta historia podrá convenirle a el; pero probablemente no le conviene a Galicia, a la Xunta, al Gobierno autonómico. Cuando tomó la decisión de ir a por uvas en la Política del Estado situándose al frente del PP nacional, Feijóo -cabe pensar- habrá pensado ya en su sucesión en Galicia. Por tanto : ¿a qué viene dejar lo del relevo en la Xunta para el final?. 

No resultará admisible para mucha gente -y a medida que pasen los días menos- ver a Feijóo protagonista -como esta mañana en la COPE- de la actualidad española diciendo quiero hacer esto en el PP, Sánchez es un incapaz, tal y cual... y al mismo tiempo estar aún calentando la silla de la presidencia de la Xunta.

Ha elegido Madrid : perfecto; está en su legítimo derecho. Sin duda de ningún tipo. El mismo derecho moral que tienen quienes le votaron -y ahora se sienten defraudados- en exigirle que cuanto antes deje vacía la silla de la Xunta. Por mucho que legalmente sea compatible tener la cabeza en Génova y en San Caetano, para Galicia -resulta evidente- no es buena tamaña doble ocupación. Máxime cuando, tarde o temprano, llegará un momento en que Feijóo no tendrá más remedio que dejar el poder autonómico.

Es hora de pensar en Galicia, que es lo realmente importante. Y los propios notables del PPdeG -otra cosa es que tengan tomates para ello- deberían ser los primeros en exigir ahora a Feijóo que se someta cuanto antes al mecanismo de relevo en el Gobierno autonómico y en el propio Partido Popular gallego. A la Xunta le hará un favor, a los gallegos también. Y hasta su partido en Galicia, el PPdeG -como ellos le dicen-, se beneficiará de ir haciendo los deberes a tiempo, ante la que se le avecina.