En 20 años, 3,5 millones de juveniles de salmón para repoblar Lérez, Miño y Ulla...










La Xunta de Galicia acometió repoblaciones en los ríos Lérez, Miño y Ulla a su paso por la provincia de Pontevedra con 3,65 millones de juveniles de salmón en los veinte años que van del presente siglo para favorecer la recuperación de esta especie tras el declive de la misma detectado en la década de los noventa.

El delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, Luis López, informó de las acciones y de los resultados del Programa de recuperación y conservación del salmón atlántico impulsado por el Gobierno gallego durante la suelta de truchas celebrada hoy en el río Almofrei, en el Ayuntamiento de Cerdedo-Cotobade, en el marco de la campaña de refuerzo de la población existente tras el inicio de la campaña de pesca el pasado 20 de marzo.

El representante autonómico estuvo acompañado por el teniente de alcalde, Fernando Vázquez, el jefe territorial de Medio Ambiente, José Manuel González, técnicos de la consellería y trabajadores de la piscifactoría autonómica emplazada en la localidad de Carballedo. De este modo, procedieron a la liberación en el río, a la altura de As Lagoas, de un ciento de truchas de dos años de edad y una talla de veinte centímetros.

La piscifactoría de Carballedo fue construida hace sesenta años, dedicándose inicialmente a la producción de trucha común para la repoblación de los ríos de Pontevedra, pero a mediados de la década de los noventa se modernizaron sus instalaciones para orientarla al cultivo de salmón con el objetivo de corregir el declive de esta especie. De hecho, este servicio consiguió realizar en 1995, por vez primera en España, la técnica de recuperación de zancados, lo que favorece la reproducción y asentamiento de la población de salmones.

Desde entonces, y tras un segundo proyecto de ampliación a comienzos del presente siglo, la piscifactoría consiguió multiplicar su capacidad de producción por 2,5, lo que permitió soltar en los ríos 3,65 millones de juveniles de salmón en este siglo y, además, comprobar su supervivencia gracias al sistema de marcado y a la labor de las estaciones de control de pescados migratorios de Ximonde (Ulla), Bora (Lérez), A Freixa (Tela) y Fieira (Miño) y a los puntos de paso en las pesquerías de los ríos Ulla, Lérez y Miño.

Este trabajo contribuye a soltar un promedio de 160.000 juveniles de salmón anuales en los ríos de la provincia, consiguiéndose el pico de 302.062 en el año 2002, superándose el listón de los 200.000 en los ejercicios 2003, 2006, 2008, 2009, 2010, 2011 y 2012 y registrando 111.783 en el año 2019, antes de la pandemia. Por ríos, el Lérez recibió casi 1,7 millones de juveniles, el Ulla superó los 1,3 millones y los cerca de 700.000 restantes fueron a las aguas del Miño.

Hace falta señalar que, en este tiempo, se recapturaron más de 2.000 adultos de salmón marcados, la mayoría de ellos en el mismo río de la provincia de Pontevedra donde fueron soltados, aunque también se han encontrado en puntos muy lejanos, como los ríos Eo, Esva o Bidasoa, o en el propio mar, como en la costa oeste de Irlanda, en el Mar de Noruega al noroeste de Islandia e incluso en Groenlandia, a 4.000 kilómetros de Galicia.

“Los servicios de protección y preservación de la fauna que tenemos en la Xunta de Galicia, y que en la provincia están centralizados en Cerdedo-Cotobade, son de primer nivel y un motivo para estar orgullosos”, explicó López. “Hace unas semanas liberamos en A Lanzada un zarapito recuperado en el Centro de Fauna Silvestre que tenemos aquí del lado y hoy conocemos todo lo que estamos haciendo para mejorar la vida piscícola de nuestros ríos, con más de 3,5 millones de juveniles de salmón, e incluso participamos en esta suelta de truchas que reafirma el buen trabajo que se está haciendo en estas dependencias medioambientales”, manifestó el delegado territorial.