La Xunta dota a Salvaterra de Miño de una Casa da Música



El conselleiro de Cultura y la alcaldesa inauguran la nueva infraestructura que se enmarca en el compromiso del Gobierno autonómico por reforzar las dotaciones culturales del rural

La Xunta dota a Salvaterra de Miño de una Casa de la Música para impulsar estas enseñanzas en la villa

El Gobierno autonómico destinó 300.000 euros en la rehabilitación integral de la antigua Casa del Pueblo que supone habilitar hasta ocho aulas específicas para la formación

Román Rodríguez ponen de manifiesto a tradición musical y bandística de esta localidad en la que a día de hoy se están formando más de 200 personas


El conselleiro de Cultura, Educación y Universidad, Román Rodríguez, y la alcaldesa Marta Valcárcel inauguraron la nueva Casa de la Música de Salvaterra de Miño, una infraestructura que es posible después de que la Xunta rehabilitara la Casa del Pueblo para dotarla de estos nuevos usos. Se enmarca en el compromiso del Gobierno autonómico por impulsar las dotaciones culturales del rural y garantizar así el acceso a la cultura a todos los gallegos.

En este caso particular se trata, además, de un servicio muy demandado y de gran interés social ya que, como expresó Román Rodríguez, “estamos en un lugar de innegable tradición musical”, con numerosas agrupaciones tanto folclóricas como de música clásica que, junto con la Banda de Música implican a cientos de vecinos en el aprendizaje de la música.

El titular de Cultura de la Xunta destacó por eso el carácter estratégico de esta nueva infraestructura que permitirá reforzar las enseñanzas musicales en este ayuntamiento, con unas nuevas instalaciones que darán servicio a los vecinos del ayuntamiento y cercanías.

De hecho, la actuación -que contó con una inversión de 300.000 euros- da respuesta a la necesidad de Salvaterra de Miño de tener un local acomodado para impartir formación musical a los más de 200 niños que ya la están recibiendo.
400 metros cuadrados

El edifício, que consta de dos alturas de mas de 200 metros cuadrados cada una, se reformó de manera integral. Se habilitaron espacios de administración, sala de profesores, biblioteca, almacén, así como una sala polivalente. Para impulsar la formación se crearon *duas aulas teóricas, tres de solfeo y tres aulas instrumentales.

El inmueble, datado de 1925, acogió la Sociedad Unión Progresista del Distrito de Buenos Aires y años después albergó la Casa del Pueblo con el propósito de dotar al municipio de un emplazamiento donde realizar conferencias, hacer exposiciones e instalar una escuela de artes y oficios.