"rbtribuna") Por el final de las absurdas fronteras (políticas, sociales, burocráticas, económicas...) que aún subsisten entre España (singularmente Galicia) y Portugal...y que tanto perjudican a la ciudadanía ibérica

Rollitos de Primavera

Ayer, a hora mañanera, con un sol espléndido por la ruta del Ameneiral, vacía de humanos y conquistada por los pájaros cantores, me sonó una alarma: Sánchez presidente ya se estaba dirigiendo a la población para contarnos lo bien que iban a ir ahora las cosas, con las “rebajas ibéricas” prometidas: nos van a hacer una quita a todos: camioneros, taxistas, ciudadanos ricos y ciudadanos pobres, de 20 céntimos por litro de combustible, ya sea para la automoción, para calefacción o para los tractores de mis amigos. Es decir, ahora cuesta 140 euros llenar un depósito de 70 litros y dentro de nada pagaremos 98 euros. Menos da una piedra y de bien nacidos es ser agradecidos, pero mucho me temo que a las familias trabajadoras que tengan que utilizar el coche para desplazarse -la gran mayoría- esos 42 euritos por llenado no les va a sacar del apuro. Te lo explico: una familia con un solo vehículo gastará no menos de 300 euros al mes en combustible y eso supone el 30% de la economía obrera.

—- No es mucho, la verdad.

Y si a eso le sumamos el 43% que han subido los precios del gasto en alimentación y otras necesidades como los alquileres de viviendas, estoy en condiciones de afirmar que tampoco nos ha devuelto la normal normalidad de antes de esta crisis, de la que saldrán ricos muchos ricos, pero mucho mas pobres la mayoría de pobres.

Si Sánchez suprimiera los impuestos sobre los carburantes y se los cargara a las empresas del IBEX 35, las familias, los taxistas, los camioneros, es decir, la gente común, se apañaría mejor y seguro que se encontraba con la sorpresa de que recaudaba mucho mas para asuntos sociales, sanidad y educación; porque el resto de los ministerios bien resistirían las rebajas de primavera.

Sánchez presidente también nos anunció ayudas y créditos por valor de 16.000 millones de euros para superar la crisis de la que culpan a Putin, pero, como decía mi padre, “no pidas créditos hijo, que los créditos hay que pagarlos”.

Lo que sí hay que agradecerle a este Gobierno es la “celeridad” con la que se mueve para solucionar los problemas de los ciudadanos. Cuando notemos los efectos de tan buenas medidas terminó la guerra y la revista Forbes anunciará el fin de la crisis. Aunque también puede que un meteorito haya destruido el Planeta.

XERARDO RODRÍGUEZ, director de "GALICIA ÚNICA"