37 años después, todo vuelve a estar por las nubes...




Todo por las nubes. Hay que remontarse a 37 años atrás para hallar una situación igual de inflación, en España. La culpa es de la guerra, dicen los socialistas. Ya antes de la guerra las cosas pintaban mal, matizan los de otras formaciones políticas...

Anda la gente en la calle, en Galicia y en España, desmoralizada. Porque la presión de una economía desfondada, comienza a ser asfixiante. En Portugal tampoco las cosas están pintando nada bien, pero no se llega a los extremos tan agobiantes de España. Sea como fuere, son malos tiempos para la lírica...

Como me explicaba ayer el buen amigo Xerardo  Rodríguez :

"Se me ocurrió acompañar a Gloria al Super y me quedé con el cuadro de la señora madura que llevaba en sus manos una cesta vacía. Miraba y remiraba todas las estanterías en busca de…
—- Algo con lo que pueda dar de comer a sus hijos y pueda pagarlo.
Pensé que eran cosas de mi mujer, pero esta fue la gran verdad del día.
El IPC se disparó en marzo hasta el casi diez por ciento, exactamente el 9’8. Hacía 37 años, nada menos, que el Índice de Precios al Consumo no escalaba el Everest. Desde mayo de 1985 el IPC no se había disfrazado de alpinista. Fíjate, de febrero a marzo, conquistó una cumbre del 3% y… ¿Sabes por qué?
Este brutal aumento del IPC interanual se debe a lo que el INE llama el “repunte” de los precios de la energía eléctrica, el gas, los carburantes, los alimentos y las bebidas “no alcohólicas”, es decir, el agua de mesa.
Cuando el IPC se dispara las señoras que van al Super buscan un precio justo… pero nunca lo encuentran."