"rbtribuna") Por el final de las absurdas fronteras (políticas, sociales, burocráticas, económicas...) que aún subsisten entre España (singularmente Galicia) y Portugal...y que tanto perjudican a la ciudadanía ibérica

De la Guerra, de sus tremendas consecuencias, de su suciedad, del final que se atisba aún lejano...

Las imágenes que llegan de la Guerra son espeluznantes. Recomiendo un canal portugués al que se puede acceder gratis por Internet, la CNN-Portugal, que está haciendo un excelente trabajo informativo las 24 horas del día, en una especie de emisión continua bajo el epígrafe de "la Guerra al minuto".

La Guerra ha entrado -como era de prever- en una fase ya de suciedad total, fuera de cualquier respeto a las normas internacionales para los asuntos bélicos. Ya vale todo. Hay constancia de las tremendas atrocidades cometidas por los rusos. Es probable que, en reciprocidad, los ucranianos no se dediquen en el futuro a pasar la mano por el lomo a cada ruso que capturen... 

La Guerra ha entrado ya en una fase de desastre total. Ya lo era. Pero ahora irremediablemente lo es más. Aparecen aldeas, poblaciones pequeñas -otras grandes como Mariupol- arrasadas, literalmente arrasadas... exterminadas por completo. Ver las imágenes que de ellas se ofrecen es un espectáculo profundamente desolador.

Se habla ahora de más sanciones. Pero... da la impresión que esos son pellizcos de monja en el gigante ruso. El carnicero de Moscú sigue en sus trece. Es un loco que está suelto y al que los suyos no ponen freno. Por tanto, el problema es tremendo. Porque este tipo no va a decir basta tan fácilmente.

La verdadera sanción para la Rusia de Putín es cortar totalmente la compra de gas, petróleo y carbón ruso. Pero si eso no se hace totalmente, si se anda con caramelitos de los jueves, nada habrá que hacer. La guerra seguirá meses y meses y al final, buena parte del territorio ucraniano, no solo caerá en manos rusas, sino que esas zonas quedarán absolutamente aniquiladas. Rusia reconstruirá luego aquello a su antojo, con las gentes que le sean afines tras sus limpiezas étnicas; y con las instalaciones e infraestructuras que le convengan...

Cuanto más tarde en acabar la Guerra, más probabilidades de que Ucrania quede reducido a un nuevo estado, con solo la mitad de su territorio aproximadamente, sin salida alguna al Mar de Azov, sin Crimea, sin el Donbass, sin Odessa y sin la costa del Mar Negro tampoco... Eso llevará a una ruptura de Ucrania en dos partes : la Occidental, que continuará como un estado en teoría Occidental, pero asumiendo por narices -para más inri- un estatuto de neutralidad, anti-Otan y sin entrar en la Unión Europea... y al lado de esa Ucrania "Occidental" estará la otra Ucrania, la del Oeste y la del Sur actual, unidas ya para entonces a Rusia, como una República asociada, con gobierno títere, a las órdenes del carnicero de Moscú y sus adláteres.

Caminamos hacia ese final pero todo parece indicar que faltan aún meses. La tragedia de Ucrania es cada vez más grande. Pero las salpicaduras económicas de esta Guerra hacia el resto de Europa las tenemos -cada día mayores- a la puerta de casa. Cabe llorar a los muertos, también a los supervivientes de la Guerra que tienen su vida deshecha, su futuro convertido en incógnita. Y a los demás, nos cabe apretarnos el cinturón, porque empieza a no estar nada fácil vivir cada día.