Feijóo se convierte -en el Parlamento gallego- en el pim-pam-pum de la Oposición

A Feijóo le sacudieron dialécticamente horas atrás en el Parlamento gallego. El hombre, que anda con la cabeza en Madrid, por mucho que lo disimule, tuvo que aguantar lo suyo por parte de la bi-oposición del Bloque y el PSOE. 

No faltó así tensión, y -desde luego- la ironía y la confrontación. Los de la Oposición le meten el dedo en la herida al aún presidente de la Xunta : ¿a quien va a dejar usted en su sitio?... Y Feijóo decía que su periodo de reflexión “no durará tanto como el de la señora Pontón, no serán meses, tomaré la decisión en semanas”.

La señora Pontón felicitó al todavía presidente de la Xunta por “elegir perseguir sus ambiciones personales y políticas”, porque “es libre de hacerlo”, pero le recordó que, “por encima de todo, tiene que estar el respeto a Galicia”. Y dijo que le estaba faltando al respeto al país gallego...
“Está ocupado en otros asuntos y con un Gobierno paralizado que no le da respuesta a los gallegos en la peor crisis de precios desde hace 37 años”. Y de paso, le recriminó que “cuando los barcos estaban amarrados y la gente tirando leche, usted estaba de mitin en mitin haciendo lo que mejor se le da: echar balones fuera, buscar culpables y no dar soluciones”. 
Para Ana Pontón lo que ha hecho el PP al frente de Galicia en trece años ha sido “bajar impuestos a los que más tienen, triplicar la deuda pública, recortar de sanidad y educación, hacer negocio con el derecho a una vejez digna, llevar a muchos jóvenes a la emigración...”. Mientras que “no baja impuestos a las eléctricas porque en esta crisis los que se forran son los amigos del PP”.
“Usted ya está instalado en Madrid aunque formalmente siga como presidente de la Xunta y para usted Galicia ya no es más que un eslogan caducado”, recriminó la líder nacionalista anunciando que dentro de poco “será la primera vez en la historia de esta Cámara en la que habrá un presidente nombrado a ‘dedazo’ que no eligieron los gallegos, siempre que sea capaz de cuadrar el sudoku interno de las baronías del PP”.

Feijóo respondió recriminando al BNG que durante la huelga de transportes “ustedes estaban siendo socios del PSOE, del responsable de la huelga por no querer hablar con los transportistas, y nosotros abriendo corredores seguros para abastecer a las lonjas”. 
“Deje de engañar a la gente”, le recriminó Feijóo a Pontón, advirtiendo que “Galicia merece el Gobierno que eligió libremente en las urnas, que dijeron que sería del PP, en 2009, y ahora habrá un Gobierno del PP hasta 2024”. 
“Como decidí asumir responsabilidades con España decidí no compaginarlas con ser presidente de la Xunta, lo hice hace meses, llevo 48 horas siendo presidente del PP y usted lleva pidiendo mi cese desde antes de presentarme”, sentenció Feijóo quien dijo que lo suyo era “reflexionar las cosas y hacerlas bien”. Y puso el ejemplo contrario de cuando Pontón abrió un proceso de reflexión que -dijo Feijóo- duró “meses” para “saber si iba a ser o no portavoz del BNG”. “Yo no tomaré tanto tiempo, tomaré semanas tan solo”, aseguró Feijóo, aseverando que “en este momento mi responsabilidad con Galicia es dejar paso adecuadamente a un compañero del PPdeG”.

El socialista  Luis Álvarez, se mostró también preocupado en conocer al sucesor de Feijóo al frente de la Xunta. De modo que recriminó a Feijóo el estar “un mes haciendo campaña electoral y paseando por España”, presentando “méritos de ser un gran gestor” cuando “todo (esos datos) son anteriores a la crisis de Ucrania”. Mientras tanto, dijo, “usted anunció una serie de medidas de respuesta en el pleno de hace dos semanas –flexibilizar préstamos, bono de energía para pymes, bono de reactivación del turismo...– mucho anuncio pero ni una medida publicada en el DOG”.
“La agenda del presidente de la Xunta estuvo casi vacía en dos semanas y la del candidato del PP estuvo centrada en la campaña de imagen personal, sin un solo conselleiro de guardia este fin de semana”, asegurando -además- que Feijóo “no fue capaz de trasladar ni una sola propuesta al Gobierno del Estado para incluir en el plan frente a la espiral inflacionista ni concretar qué impuestos reclama que se bajen”. ¿Es esto un proyecto solvente para alguien que aspira a ser alternativa al Gobierno del Estado?”, sentenció el socialista.