Pescar en los ríos del Suído...

Te prometí hablarte de pesca río y te diré que también esta mañana, alrededor de doscientos pescadores han sentado sus reales en los ríos principales de Galicia para ir a por truchas, que están muy sabrosas en esta época. Aunque si hablamos de truchas lo mejor será ir a por ellas a los ríos que descienden de la Serra do Suido hacia la vertiente de Pontecaldelas. Se trata de más de cien regatos que alimentan con sus aguas puras y cristalinas a dos de los ríos estrella de los pescadores gallegos: el Oitavén y el Verdugo. 

Cientos de pescadores disfrutan de ellos en la primavera. De sus paisajes y de sus truchas, el pez estelar de la gastronomía pontecaldina: tiene fiesta y de las más renombradas del país por su concurso anual de pesca, de ámbito estatal.

Te contaré un secreto de buen pescador: las mejores truchas no se dan en los ríos principales, sino en los regatos pequeños, como por ejemplo el Calvelle. Sin embargo, en cuanto a paisajes, el Verdugo es el espejo de esta tierra. Seguir su curso es llegar a auténticos paraísos.

El Verdugo, supera el vértigo de la cascada y nos invita a descubrir los rincones escondidos en el trayecto hacía la Ría de Vigo, que es su morir. Remueve el río el paisaje y redescubre en cada tramo un nuevo rastro, creando un indestructible camino y dejando su huella entre árboles de impredecibles raíces. Este es el mismo río que pasa bajo el puente de Sampaio, en Soutomaior y se entrega a ese mar de Vigo que cantó Martín Codax.

Desde Pontecaldelas se llega fácil a los puntos emblemáticos de esta cara del Suido, A Castrelada y el Coto dos Infernos, y desde ellos se alcanzan hermosas vistas de la montaña, los ríos y la ría. Mientras los cursos fluviales saborean el paisaje y crean valles en su trayecto, la montaña nos ofrece la posibilidad de conocer la obra perfecta de la naturaleza, por bellos caminos poco transitados que conducen a magníficas atalayas de este territorio.

XERARDO RODRÍGUEZ, director de GALICIA ÚNICA