"rbtribuna") Por el final de las absurdas fronteras (políticas, sociales, burocráticas, económicas...) que aún subsisten entre España (singularmente Galicia) y Portugal...y que tanto perjudican a la ciudadanía ibérica

"Pon un clavel en tu fusil"... texto de exaltación de un Portugal hermano, a cargo de Xerardo Rodríguez

En su "Galicia Única", el amigo y maestro Xerardo Rodríguez, nos ha despertado este lunes, festivo en Portugal, con un hermoso canto al "25 de abril". Con la debida venia y a modo de homenaje, a Portugal y también al autor de estas líneas que siguen, reproducimos el texto del gran Xerardo, que realmente merece bien la pena en este día tan especial para los portugueses y para los que quieran ver el ejemplo dado por aquella revolución tan especial... 

PON UN CLAVEL EN TU FUSIL

1.974. 25 de abril. 22.55 horas.  En Radio Club Portugués suena una canción que hoy todos identificamos. Era la contraseña para que comenzara la única revolución que yo conozco en la que no se disparó un solo tiro; por el contrario, los soldados portaban fusiles con claveles rojos en el cañón. La Revolución de los Claveles fue toda una lección que impartió un grupo de militares, asombrando al mundo… porque les dijo, sencillamente, “o pobo e quen mais ordena”. Hoy es lunes, 25 de abril del 2022. Desde aquellos hechos pasaron ya 48 años. Pero… algunos seguimos mirando con cierta nostalgia al Portugal amigo y nos gusta recordar aquellas páginas de su historia. ¡Que nunca en esta fecha deje de cantar José Afonso!

Esta mañana, debería pedirle al Dr. Frame que me llevase, aunque solo fuese, a Vila Nova de Cerveira. Es un maravilloso povo en cuya plaza me tomé muchos cafés cuando mis fines de semana transcurrían en las fronterizas tierras que el Miño esmalta. Anoche, el gran río da fraternidade fue un hermoso espejo de los fuegos artificiales con los que el Portugal amigo comenzó a celebrar el día en el que se libraron de sus dictadores y esta mañana la gente, que es gente amiga, está bailando el vira en esa misma plaza, en honor de aquellos soldados que pusieron un clavel en sus fusiles. Aquella guerra si que resultó hermosa, por eso todos la celebran.

Te diré amigo mío que hay un algo en el espacio que, a mí, personalmente me une a Portugal. Deben ser aquellas tardes en el “Club da Juventude” del Radio Clube Portugués, con el inolvidable Alfredo Alvela, al principio de mis días de radio. O quizá sea verdad aquello que escribió el llamado "poeta da raia", João Verde, de Monção…

“Vendo-os assim tão pertinho,
A Galiza mail'o Minho
São como dois namorados
Que o rio traz separados
Quasi desde o nascimento.
Deixalos, pois, namorar
Já que os pais para casar
Lhes não dão consentimento.

”O poema “saltou” a fronteira e, mais tarde, o poeta galego 
Amador Saavedra, desde Vigo, respondeu assim ao João Verde : 

"Se Dios os fixo de cote
Um p’ra outro e teñem dote
Em terras emparexadas,
Pol'a mesma auga regadas
Com ou sem consentimento
D'os pais o tempo a chegar
Em que teñam que pensar
Em facer o casamento."


El caso es que yo nunca he notado diferencias entre mi país y la región miñota portuguesa.

Es que, verás, la estética del paisaje que prolonga la atmósfera húmeda. La granítica piedra de los megalitos del Xurés. La verde perspectiva del río de la fraternidad. Y el arco iris que se posa en la costa bañada por el mismo mar.

El bacallau y la lamprea. La fé y los santos. El románico y los cruceiros.  Las tradiciones. O galo de Barcelos y los ceramistas de Meder. Los fados de Dulce Pontes y las canciones de Uxía.

Las villas medievales. Las aldeas y las parroquias. Los campos cultivados. La feria de Vilanova y los invernaderos de O Rosal.

Valença y Tui: fortaleza, catedral y un puente de hierro de aquel alumno de Eiffel. El Baixo Douro y también el Baixo Miño.

Oporto y VigoLa huella de la historia y el estilo urbano de lo globlal. Los planes estratégicos.

Miño bravo o Miño manso. La vida en calma para contemplar el vuelo raso de la garza. El viejo ferri, la playa fluvial. Los altos miradores.

Esta es la esencia de dos pueblos que crecen juntos porque ya no hay fronteras. Esto es Portugalia, Terra da Fraternidade

Un territorio fronterizo, emocionante por su pasado de espaldas mojadas de hambre, rebeldía y contrabandos e ilusionante por la riqueza conquistada desde que somos la eurorregión atlántica.