Una guerra alimentada por los propios que dicen no querer la guerra

"...el carnicero de Moscú quiere a los ucranianos de rodillas; no hay duda". 

La Guerra continua. Y las imágenes que llegan, sin duda, cada vez son más desoladoras. Ahora, los rusos se quejan de que helicópteros ucranianos entraron en su territorio para bombardear depósitos de combustible que les eran fundamentales -para abastecimiento de sus tropas- en una población cercana a la frontera con Ucrania. O sea : el ruso sí puede entrar en la finca del ucraniano y joderle bien, todo lo que le de la gana... Pero el ucraniano, según el ruso, no puede entrar en territorio ruso y joder al que le está jodiendo en territorio ucraniano.

Ustedes me van a perdonar el lenguaje ordinario utilizado en el párrafo anterior. Pero es que ya... esto no hay por donde cogerlo. Esto es infumable, no tiene el más mínimo pase. Pero lo peor es que la Guerra va para largo. Como en esta misma sección comentamos, el carnicero de Moscú quiere a los ucranianos de rodillas; no hay duda. Y hasta que no tenga conquistada una buena franja en el Sur, en todo el litoral que da al Mar Negro; hasta que no tenga bien acolchada Crimea y el Donbass con una serie de territorios adyacentes que sirvan de muro ante lo que quede de Ucrania... hasta que ese momento no llegue, Rusia no parará "su" guerra. Y no hay más vueltas que darle...

El hecho de que Occidente no intervenga, por temor a una III Guerra Mundial, lleva también a esto... a que la Guerra en Ucrania empezó y terminará cuando Rusia quiera. Es una guerra a la carta, que el carnicero de Moscú se sirve en su plato y que durará, entre otras cosas, porque está alimentada por los millones que "Occidente" (con Alemania a la cabeza) le da diariamente a cambio de su gas y petróleo... Es una Guerra alimentada económicamente, cada día, por los propios que dicen no querer la guerra.

¡Qué imbéciles la Merkel y los alemanes compradores del gas ruso, confiados durante años y años en que Moscú nunca declararía una guerra...!. ¡Qué imbéciles...!.

¿Y ahora qué?.