"rbtribuna") Por el final de las absurdas fronteras (políticas, sociales, burocráticas, económicas...) que aún subsisten entre España (singularmente Galicia) y Portugal...y que tanto perjudican a la ciudadanía ibérica

Ya vienen...

Ya están llegando. Me refiero a la troupe de madrileños y los que no lo son, que llenarán los hoteles de Galicia, las casas de Turismo Rural y los apartamentos que se alquilan para estas fechas. Este viernes se abrieron de par en par las portillas del Padornelo y La Canda y también las de Pedrafita. Seguimos de Xacobeo, el apóstol te perdona todos los pecados y, sobre todo, el marisco está en su punto.

Mi amigo Fernando Ónega, madrileño adoptivo e hijo predilecto de Pol, Lugo, les dice siempre a los colegas que a Galicia hay que venir en la santa semana a comerlo todo y quince días en el verano para reposar… si te lo permiten las fiestas gastronómicas.

Razón no le falta, cuando me tocó ser emigrante así lo hacía; aunque ahora prefiero hacer el trayecto al revés: pasar el año en Galicia y aprovechar estas fechas para darme un garbeo por la capital del Reino, que está desierta.

Que me perdonen los sevillanos y los ferrolanos, uno no es de procesiones, pero sí buen viajero y, a veces, aún procuro nuevas culturas.

XERARDO RODRÍGUEZ