El mantenimiento, ¡ay, el maldito mantenimiento!) ¡A vivir, que son dos días!.

In "La Voz de Galicia"

Lo del trozo de viaducto que se desplomó inesperadamente, allá por los accesos de autovía, hacia el Norte de Galicia, no deja de ser gran aviso -y muy serio- de algo que el Estado, cuando se dedicó a construir las autovías, debía haber tenido presente siempre : la necesidad de ir aprovisionando dinero, para cuando tocase el mantenimiento...

Ahora todo el mundo se echa las manos a la cabeza. Y en los diarios se lee lo que se lee. Pero esto es de sentido común, obras de este tipo -como sucede con los estadios de fútbol- necesitan, a partir de los 20 años de vida y uso, mantenimiento... cuanto más tiempo se deje sin hacerles mantenimiento, más caro resultará luego abordarlo. Y nada más. Y nada menos.

Esto es como lo del AVE; el que crea que la infraestructura ferroviaria que se está colocando por toda España, tiene un coste brutal pero luego ya termina todo, está en craso error. Cuanto más cara sea la infraestructura, de más costes de mantenimiento va a precisar. Las vías del AVE envejecerán, además de que discurren por casi infinitos túneles y viaductos. Son aún más caras y más complejas en su construcción y dotaciones que las autovías... Cuando toque comenzar con su mantenimiento, el asunto va a suponer una porrada de millones. Y habrá en algún caso, si me apuras, llanto y crujir de dientes... y lamentos de no haber construído un tren de velocidad alta en vez de un tren de alta velocidad... se tardaría una hora más en llegar a Madrid, pero no se hundiría el Mundo, y en cambio el mantenimiento sería muchísimo más barato.

Eso es como las obras en los litorales, en las "vías Verdes" y demás modernidades ecológicas. Se han apuntado a ellas los ayuntamientos, encantados de tener esos paseos de madera, ese ir a las playas por pasarelas, etc. etc. etc. En la mayor parte de los casos, son artilugios pagados con el dinero de la Comunidad Europea, plan no sé qué de la Naturaleza, y si algún resto queda, el Ministerio de la ministra del lobo va y te paga la calderilla final. Pero ese tipo de pasarelas, de bonitos andamiajes de madera, necesita mantenimiento... lo que hacen en los países nórdicos, untar periódicamente esos lugares con útiles aceites reconvertidos para que la madera dure y no se pudra... Aquí no, aquí pasa un año, pasan dos, la madera ya avisa, pasan tres o cuatro y rompen las tablas, se accidenta un paseante, el Concello de turno pone una valla y un letrero de prohibido el paso y... ¡a vivir, que son dos días!. 

¿Para qué querías eso, si luego cuando hay que mantenerlo no lo mantienes?.

En fin... todo se arreglará con unos impuestos y el bolsillo del pobre ciudadano medio -y ya no digamos el menos pudiente- cada vez más escangallado y fané...