rbtribuna.

REPORTAJE GRÁFICO DE ARAÚJO MACEIRA

La tarde ahora es breve, si por luz hablamos; ahora que tenemos horario de invierno, paseos por las tardes solamente si llevas el bocadillo para no perder tiempo en almuerzos que impiden luego llegar a tiempo -antes de que anochezca- a parajes como los de las fotos. 
Son lugares maravillosos, estos del Douro, también de la Eurorregión que tanto nos gusta y de la que tanto hablamos. 
Es la caída de la tarde, en los miradores de la carretera que une Pinhão y Peso da Régua, con el Douro, el río navegable ahí al lado. 
Vistas de Otoño radiante, en día soleado, como lo fue el 1 de noviembre pasado. 
Los barcos suben y bajan, río arriba, río abajo, esclusas por medio... Los barcos más grandes, desde Porto y hasta las puertas de la provincia de Salamanca llegan (muelle de Vega de Terrón); otros hacen recorridos intermedios en el Douro navegable que desde la Cidade Invicta llega hasta España; no hay muchos turistas ahora que Octubre se fue; pero siguen los barcos, no todos, en buen número aún quedan navegando, río arriba, río abajo, mientras las colinas y montañas cultivadas en miles y miles de escalones -algunos gigantescos- nos recuerdan que los colores allí varían según las estaciones del año, en razón al color de las hojas de la vid, el fruto de los numerosos naranjos, almendros y frutales, el verde eterno de los olivos; y en razón también a la labranza y periódica limpieza de la tierra...

Y allá, al fondo, Pinhão...

Barco "El Espíritu del Douro" subiendo hacia Pinhão...

Un privilegiado adinerado se construyó una mansión en la cumbre de la montaña que se ve al fondo

Otro "crucero" en el Douro (estos barcos llevan incluso habitaciones), en este caso de la "Viking"

Para ver las imágenes a mayor tamaño y mejor calidad solo es necesario hacer click sobre cada una de ellas)
























FOTOS : ARAÚJO MACEIRA