¡Cuánto echo de menos a Manuel!

De vez en cuando aún acudo a él para escuchar en mi subconsciente aquellas sentencias suyas sobre lo que estaba pasando a nuestro alrededor. Había veces que se refería a los animales como si solo ellos pudieran contarnos lo que le ocurre al medio ambiente…

—- ¡O xabaríl baixa porque ten a despensa cerca!

Se refería a que las leiras estaban ahora demasiado próximas a los montes y entre la industria maderera, los incendios forestales y las calorísimas les hemos dejado sin alimento…

—- Nadie quere pasar fame. O xabaríl tampouco.

Me pregunto qué diría Manuel de esas orcas que atacan a los veleros y le están causando serias averías. Hasta tal punto que el Ministerio de Transición Ecológica se está planteando prohibir a estos barcos deportivos que naveguen por la costa de Ferrol a Cedeira, alegando razones de seguridad para los navegantes y para las propias orcas. Manuel como era una persona seria, diría…

—- Eu non sei que lles pasa, pero si se poñen tolas e porque notan algo raro no mar.

Y seguro que es así, que jamás las orcas se pusieron tan tontas al ver un barco de vela.

Como tampoco los lobos corren delante de los coches por las carreteras como hemos visto en un video viral grabado, en la carretera de Navia de Suarna a Fonsagrada, por un conductor medio loco al que probablemente sanciones la DGT de forma ejemplar por maltratar a un animal salvaje. La multa puede ser de tres mil euros.

—- Por aquí por o Liñeredo, antiguamente había lobos pero non se metían con ningún home…

—- E con ningunha muller.

—- Agora non quedan porque os mataron ou fuxiron dos cazadores.

La tierra y el mar significaban para Manuel la vida. Era un buen pastor, de esos que le pedían perdón a los cabritillos cuando los llevaba al matadero, diciendo…

—- Tú eres el cordero de Dios que quita los pecados del mundo… pero eu teño que comer.

Esta semana todos los cazadores se han echado al monte a por el jabalí.  La Xunta les ha abierto el grifo y no van a dejar uno vivo. Con mis disculpas a quienes se sienten perjudicados por el porco bravo, te diré que hemos vuelto a las salvajadas del siglo pasado. No creo que eso esté bien. 

XERARDO RODRÍGUEZ.

RBTRIBUNA