Alborada de niebla
ALBORADA DE NIEBLA
Esta niebla que trepó esta mañana desde el mar de Noia por Trasdomonte nos devolvió a todos a la ruta del colesterol. Hoy hicimos el ranking de las pastillas que tomamos, ese que habíamos iniciado en el otoño de la vida. Dosinda sigue encabezando la lista…
—- Catro pola mañá, dúas antes do almorzo e tres pola noite… ¡Nove o día!
—- ¿É para qué son?
—- ¡Eu que sei! A min díumas o médico e xa está.
Me quedé pensando que yo tomo tres de mañana una al mediodía y tres de noche. Para el puto Parkinson, para evitar las arritmias, para ponerme como una moto y para dormir a pierna suelta. ¡Vaya menú!
Sí, ya sé que estas son conversaciones de mayores modernos, que mi abuela no supo lo que era la Aspirina y pasó de los noventa; pero Ginés, que es murciano y no tiene retranca, insiste…
—- Si no fuera por las pastillas yo ya estaría muerto…
Y mi cuñada Joaqui, que es del oficio sanitario, siempre dice…
—- ¡Benditas pastillas! ¡Menos mal que las hay!
El caso es que ellas son, o eso dicen, las fieles guardianas de nuestra salud física y mental; aunque mi amigo el ilustre naturista Javier Akerman siempre te dirá que la química es una mala solución para los males del cuerpo.
Yo me pido, con pastillas o sin ellas, quedar como estoy al menos un tiempecito…
XERARDO RODRÍGUEZ