LA VENDIMIA LLEGA


Mujeres de la familia Sánchez Gallego en O Ribeiro (1945).

El vino en Galicia es una sucesión de ritos enraizados en el alma del rural y su cultura nace en las formas de cosecharlo, en la serenidad que adquiere en la bodega nueva donde reposa a la espera del momento tabernario, que es típico, tradicional, dicharachero y hasta simpático, cuando los humanos le ponemos voz. Los cinco vinos famosos de Galicia escucharon al nacer la música del agua, pero es en el momento en el que los bebemos, cuando cantan las ausencias. Por eso se convirtieron en viajeros incansables y ahí los tienes, haciendo patria por el mapamundi, como embajadores del país, promoviendo amistades e imitando la aventura de nuestra gente. Este año la fiesta llega anticipada, aunque de luto.

A PESAR DEL FUEGO COMIENZA LA VENDIMIA


Este fin de semana ya llega la estética de vendimia a los viñedos que trepan por las laderas para procurar el sol de la vida. Los paisajes son aquellos donde el vino nace natural contemplando las riberas de los ríos y su expresividad cromática nos anunciará pronto un otoño de hojas de teñidas de colores…

Pero esta vez, algunas de las mejores viñas han sido acosadas por el fuego, por eso están rodeadas de un tapiz negro que cubre la tierra como consecuencia de los devastadores incendios. En Valdeorras se sitúa el epicentro del incendio forestal más grande de la historia del país. En Monterrei y O Ribeiro las llamas llegaron a pie de viña y las plantaciones sustituyeron a los cortafuegos. Únicamente los viñedos del albariño, en O Rosal y O Salnés, se salvaron de los efectos de esta tragedia de la que habla todo el mundo.

Las buenas gentes de las denominaciones de origen afectadas están exhaustas, que llevan varios días sin dormir y aún están procesando todo lo que ocurrió en sus tierras. Bien saben que los incendios se llevaron por delante el trabajo de todo un año: la uva no aguanta las altas temperaturas y una gran cantidad de cepas ardieron como los árboles y los arbustos próximos.

Por si eso fuera poco, los enólogos hablan de “estrés hídrico”, la falta de lluvias seca las hojas y acaba con algunas variedades del fruto.

Este año, como comprenderás, no entonaremos los cantos de vendimia, que son cantos cantados desde tiempo muy antiguo. Hay ritos tan ancestrales en algunas zonas vitivinícolas que cuentan con dos mil años de historia. Porque…

El vino lo trajeron a Galicia los romanos y los monjes del Medioevo fueron quienes perfeccionaron su elaboración. El Amandi, de la Ribeira Sacra se disputa antigüedad con el Ribeiro, sin duda el más popular junto al joven Albariño; pero los adolescentes vinos de Valdeorras y Monterrei conocen también los mercados internacionales.

La vendimia es el primero de los ritos que se siguen para elaboración de un buen vino. Pero cada paso que se da es muy importante para obtener el mejor resultado final. El proceso tiene un calendario: Brotan las cepas entre la luz de niebla primaveral para ofrecernos su mejor fruto una vez pasados los calores de agosto. En realidad, el tiempo de vendimia -si no fuera por el cambio climático- sería cuando las hojas tiñen el paisaje multicolor, a mediados de septiembre. Luego, el vino pasa su letargo invernal para fermentar y es a partir de mayo cuando comenzamos a disfrutar el mejor sabor del vino nuevo.

Este agosto de fuego no solo obliga a adelantar el proceso, también nos deja sin brindis y sin fiesta, que con tanta negrura nadie tiene ganas de cantar.

XERARDO RODRÍGUEZ