CINCUENTONES DESESPERADOS

Anoche, cuando los cincuentones despiertos comentaban en Radio Nacional lo que les costó volver a vivir con sus padres –los que aún los tienen, porque los demás pasan sus noches en los cajeros automáticos- no entendía su filosofía de vida.

Verás, estoy hablando de esta gente nuestra que ha pasado de ser clase media, acomodada, a parados por la gracia de los malos empresarios, los fondos buitres, los bancos y la madre que los parió a todos.

Me refiero a esa nuestra gente que ya entró en la década de la madurez y la experiencia, cualidades que se valoran menos que el sueldo que no le pagan al becario que los sustituye…

Decía una mayoría de los despiertos cincuentones que para ellos es una vergüenza tener que volver a la casa familiar; y yo, el cabeza de familia, jubilado de mierda como le escuché decir a más de uno, no estoy de acuerdo con ellos.

Por dos razones: Si alguien puede encarrilar el futuro de un desesperado es una madre ayudada por un padre. Cuando los cincuentones pierden la esperanza solo la pueden reencontrar con la ayuda de sus mayores, no te quepa duda.

LOS CENTOLLOS DEL TOURAL

Me gustaría saber quien ha sido el fenómeno que ha dejado dos centollos en la fuente de la plaza del Toural, en Santiago. También me gustaría que me explicara con que intención lo hizo porque nadie pica con bichos de tal guisa, muertos, y con un deplorable aspecto. Es lo que me faltaba por ver en Compostela, la ciudad de las sorpresas.

JUEGO SEXUAL DE ADOLESCENTES

Unos le llaman el muelle y otros la ruleta. Lo importaron de Colombia, y ya lo practican adolescentes de media España. El juego consiste en que los chicos permanecen sentados y mantienen el miembro erecto mientras las chicas se van sentando sobre ellos, durante 30 segundos, alternativamente, forzando una penetración. El primero que eyacula pierde y la práctica continúa hasta que sólo queda uno. Los riesgos de contraer enfermedades de transmisión sexual son enormes y sobre todo de embarazos no deseados.

Ni te imaginas lo necesaria que sigue siendo la educación sexual en los centros de enseñanza y también en el seno familiar…

EVOCACIÓN DE LA MONTAÑA OURENSANA

Recuerdo Manzaneda y mis aventuras juveniles en la nieve, cuando aquello no era ni estación de esquí ni conjunto residencial. Hasta lo que hoy es la zona de edificios llegábamos caminando desde la pequeña aldea de Cova, que era a donde podían acceder los coches de la época.

Allí acampábamos, como si fuésemos alpinistas de verdad, con aquellos equipos que el frío traspasaba con enorme facilidad; y al día siguiente hacíamos cumbre en la Cabeza de Manzaneda, justo donde está el punto geodésico.

Siempre me asombró lo que se alcanza desde ese lugar magnífico: al norte, el Piapaxaro del Courel y un poco más arriba el Mustallar de Ancares. Al este, Peña Trevinca en primer término y más allá el Morredero. Hacia el sur el valle del Cenza y el Invernadoiro. Y al oeste, la magnífica sierra de Queixa. No se puede pedir más a un paisaje de montaña. En aquellos tiempos, que eran los de mi bachillerato, nevaba en abundancia en Manzaneda todos los inviernos, cosa que no sucede ahora; según los expertos, por el calentamiento global.

Hoy debe dar mucha pena ascender hasta la Cabeza. El fuego también pasó por ahí y las vistas panorámicas son de un negro que sigue metiendo miedo. La culpa la tuvo el incendio que se inició en Chandrexa de Queixa, el mas grande de la historia desde que hay registros. Permíteme que hoy tenga un recuerdo especial para las gentes de esos municipios, sobre todo los que viven en las aldeas. 

Xerardo Rodríguez