El ciclo de la velutina se alarga en Galicia y Norte de Portugal con la aparición de nidos activos en pleno Invierno...
Uno -que no es experto, ni biólogo, ni naturalista...- entiende que estas de las fotos son "velutinas" (o "la madre que las parió"). Y siendo elementos de este tamaño y sabiéndose todo lo que hacen (y deshacen) las velutinas y el peligro que representan... la cosa es para alarmarse.
Porque nos habían contado el cuento de que, ya en Noviembre, las velutinas desaparecían y pasaban a "invernar" (sus reinas) mientras el resto de este bicherío (obreros, obreras y otros "militares") allá por Noviembre iba estirando la pata y pasando a mejor vida...
Las reinas fecundadas de Vespa velutina hibernan durante el invierno en refugios protegidos (grietas, cortezas, etc.), un estado de diapausa que ralentiza su metabolismo hasta la primavera (febrero-abril), cuando emergen para fundar nuevas colonias; el resto de la colonia (obreras, machos, reina original) muere en otoño, dejando solo a estas reinas supervivientes.
Esto es lo que nos contaron... sabiendo eso, contábamos con que este "velutinagem" (como diría un portugués popular...) estuviera ya en el otro barrio y las reinas guardadas en sus colmenas. Pero no... estamos en Diciembre mediados y... a poco que salga el sol, al menos en dos edificios de Braga, de donde nos llegan estas recientísimas fotos, cada mañana, en el muro de los balcones aparece esta "velutinagem" y... no están muertas, no, salvo que los vecinos, con su zapatilla, aprovechando que un poco lelas sí que andan las "velutas", les de un zapatazo y las pasaporte al otro barrio... cosa que -hartos de tener cada mañana la compañía presuntamente peligrosa- no paran de hacer los afectados.
En Braga, los bomberos dicen que les digan dónde está el nido, para ir a retirarlo. Los vecinos no paran de buscarlo, pero no encuentran el nido... Y las "velutinas" ahí siguen, visitando cada mañana de sol las barandillas de los pisos altos bracarenses y... si la ventana está abierta, colándose hacia los interiores.
Se enteró del caso Araújo Maceira y... fue a visitar a una amiga bracarense que "padece" esta "puñetería". Llevó la máquina y... de lo que el objetivo "vio" en estos recientes -y pocos- soleados días... nos dan fe las siguientes y magníficas fotos...
Las "velutinas" no mueren en Noviembre, ni en Diciembre... en el Norte de Portugal, cerquita de la frontera con Galicia, así sucede. Como lo certifican estas fotos tan recientes... de ARAÚJO MACEIRA
Y en La Voz de Galicia, Mónica Vilar ya advirtió hace cinco años que "El ciclo de la velutina se alarga en Galicia con la aparición de nidos activos en pleno invierno"... y año a año, en muy diversos sitios, se constata que la actividad de la velutina continua : con menos indivíduos en activo, pero continúa, al menos en un 10 a 20% de las "colmenas" y aunque la agresividad de cada bichito disminuye, siguen siendo de no fiar...
¿Está la velutina aclimatándose a Galicia y al Norte de Portugal? Eso es precisamente lo que quieren averiguar los especialistas. «Son especies invasoras e hai que estudar como se van adaptando á zona non vaia ser que se adapten de máis» señalan con cierta sorna. Y es que no es la primera vez que estas avispas sorprenden con su actividad en pleno invierno gallego y portugués. «Hai poucos anos o inverno foi moi suave e atopamos algún niño activo incluso no mes de febreiro» cuentan.
El profesor de Zoología de la USC y director del Museo de Historia Natural de Santiago, Marcos González, opina que no hay que temer cambios radicales en los ciclos de vida de estos insectos. «Esos ciclos vienen marcados genéticamente, harían falta miles de años para modificarlos. No va a suceder que de repente las velutinas permanezcan activas todo el año. Lo que sí sucede es que cada temporada, según las condiciones climáticas y meteorológicas, hay cambios en los ciclos». Como ejemplo, explica que una primavera que fue fue dura retrasó el comienzo de la actividad de estas avispas invasoras. Por el contrario, un invierno benigno en frios puede favorecer que alarguen su ciclo vital un poco más de lo habitual.
En una cosa están de acuerdo los expertos: el intenso frío y las heladas deberían acabar con las velutinas que aún quedan activas. «El frío extremo debería hacer inviable su actividad salvo casos muy excepcionales de nidos situados en lugares muy abrigados», es lo que se viene a explicar...









