DÓNDE LA LLUVIA ES ARTE

La policromía se intensifica con la esplendorosa fuerza del agua, cuando en Galicia millones de gotas de lluvia rompen el silencio para iniciar el ciclo de la vida.

Entonces, escuchamos el latido del agua al descender de la montaña para crear las venas fluviales, el espejo del alma verde de la tierra.

Perseguimos el misterio de la belleza que esconden los ríos en su transparencia, en los reflejos, en los espejos, en las deformaciones ópticas.

El agua nos cuenta así sus códigos secretos y reverbera en nuestra memoria para recordarnos que nacimos sumergidos en la linfa materna.

Porque vemos como crece, también, en el vientre del río, buscando la corriente favorable para su danza y un remanso para el reposo, antes de seguir el trayecto ideal que le conduce a la muerte más hermosa, en el lugar fulgurante donde se funde en un abrazo con dos mares de irisada superficie.

Admiremos entonces la maravilla cantábrica y atlántica; el escenario donde las olas domestican el paisaje…

Son los bellos tópicos que coleccionan las postales de cada invierno en esta Galicia Única, donde la lluvia es arte.

LOS VERDADEROS AMOS DEL MUNDO

Hoy es día 13 y hace 13 años que Mark Zuckerberg, fundador de Facebook y uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo, comparecía ante el Congreso de los Estados Unidos exigido por la filtración de los datos personales de nada menos que ochenta y siete millones de usuarios de la red social. Aquel día se limitó a decir…

—- Lo siento. No volverá a ocurrir.

El joven empresario pronunció las mágicas palabras como si fuera un rey cazador de elefantes en Botsuana al regreso de un safari para millonarios, organizado mientras su pueblo sufría la peor crisis económica de su historia.

En USA comentaron aquellos días que, este acto de contrición, convertido en el mayor espectáculo mediático que se recuerda en la cámara americana, era suficiente para expiar el pecado, pero yo no estoy de acuerdo. Quizá porque no tengo ganas de poner la otra mejilla para que me la vuelvan a dar.

Si de algo sirvieron aquellos dos días de tan singular comparecencia es que todos pusimos el ojo en el funcionamiento del gigante de Internet y en el inmenso poder que tiene gracias a sus dos mil millones de usuarios en todo el mundo.

Pero hay hechos mucho más graves que el abuso de mercado o cualquier otro delito propio de especuladores. Hay algo que resulta infinitamente más grave y que debía de tener muy preocupados a los dirigentes políticos de América y de Europa. Me refiero al uso de datos para alterar la democracia en procesos electorales o en referendos donde los estados se juegan su futuro.

Ese es un delito gravísimo merecedor del mayor castigo. Algo que los supermillonarios tecnológicos han utilizado hace poco más de un año, a pesar de aquel tirón de orejas congresual a Zuckerberg.

Ocurre que Internet es una galaxia sin leyes y en eso se basan los juristas para restarle importancia penal a la influencia de los supermillonarios en la elección de Trump, por segunda vez, como presidente de la primera potencia mundial. Lo hicieron de la misma forma que llevaron a los ingleses a un desencuentro con la Unión Europea que solo querían unos pocos, interesados en cambiar el orden económico de la Gran Bretaña, de lo se cumple un lustro el 1 de febrero próximo.

Así que los políticos que legislan deberían valorar el poder que han adquirido las plataformas tecnológicas. Porque sus ambiciosos dueños ya se han convertido en los amos del mundo y ahora exigen el poder, quieren visualizarlo políticamente a través de un ególatra llamado Donald Trump.  A Elon Musk, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Larry Ellison, Larry Page, Sergey Brin y Warren Buffet debemos el actual show de Trump y su pretensión de cambiar el orden mundial. Sin su apoyo no hubiera llegado nunca a presidente de los Estados Unidos ni se atrevería a mear fuera del tiesto como lo está haciendo.

La sucesión de hechos tan relevantes como los que hemos vivido últimamente bien se merece que los poderes públicos dicten normas que protejan a la ciudadanía. Claras, concisas e iguales para todos. Dicho sea de paso… evitando que alguien levante un muro que frene el progreso tecnológico, pero, por favor, anticípense al cambio del orden mundial que pretenden.  

XAVI ALONSO, CESADO

Tanto runrún en torno a él, se lo comió: Florentino en persona ha cesado a Xavi Alonso como entrenador del Real Madrid y ha puesto en su lugar al del Castilla, Álvaro Arbeloa. La derrota ante el Barsa en la Supercopa de España fue la explosión final de la guerra que el presidente le había declarado al donostiarra. La disculpa: el Madrid no jugaba bien y los jugadores no estaban con él. Hay mutuo acuerdo en el finiquito porque los ricos nunca tienen problema de dinero.

Si yo fuera entrenador haría como muchos que ni se lo piensan cuando le ofrecen entrenar a los merengues. Porque en el Real Madrid o ganas siempre y todas las competiciones o te echan, aunque la culpa resulte ser de cuatro niños, caprichosos y millonarios que juegan bien cuando les da la gana, solo cuando ellos quieren.

Que en el vestuario del Madrid manda Mbappé y otros tres bien se notó en la entrega de trofeos de la Supercopa, cuando Xavi mandó a sus jugadores que le hicieran el pasillo de honor al Barsa y el jugador francés dijo a sus compañeros que eso no se hacía. Y no hubo pasillo pese a que así es preceptivo según los cánones del honor deportivo.

Actitudes como esta de su presidente y de su estrella son las que han creado a lo largo de la historia el antimadridismo. La chulería no gusta a los aficionados del resto de los equipos españoles.

Dicen que Arbeloa es un tipo duro capaz de dominar ese vestuario y que Xavi Alonso es un buen entrenador que tendrá muchas oportunidades de demostrarlo a lo largo de su vida deportiva.

XERARDO RODRÍGUEZ