De mares, temporales, comparecencias, funerales y lugares sin habitantes
LA MAR DE FURIOSO
Aquellos celtas, desde Irlanda, navegaron un mar para descubrir un océano. Un mar, Cantábrico, que en la costa de Galicia esculpe con su ímpetu estatuas de piedra; y un océano, Atlántico, que se deshace en la calma de la playa serena de la ría… cuando no escupe, enfurecido, blancura de espuma invernal.
Por ambos mares navegan hoy los sueños comunes, pero a veces…
Vemos como bailan peligrosamente sobre su lomo, en el infinito, barcos de hierro; los cargueros de roja intensidad o los pesqueros azul bonito. Alguno naufraga. Esperemos que esta vez y nunca más no ocurran más tragedias.
Porque esta semana las olas gigantes se alzan por encima del faro para segar vidas de inocentes admiradores, rendidos ante el espectáculo inconmensurable de un océano furioso, capaz de saltar el espigón del muelle y llenar de espuma blanca las calles de la villa marinera como si fueran los acantilados de la Costa de la Luz.
Si viviera mi amigo Churruca diría que esto que pasa…
—- Non pode ir mais bravo. Eu nunca mirei outra cousa en cen anos…
Churruca era noble como aquella generación errante de celtas irlandeses y de galaicos emigrantes. Ambos, atravesaron océanos en busca de la vida y comparten en la modernidad huracanes, ciclones y todas las borrascas que este principio de año… originan los dos mares… capaces de escalar nubes y ascender al cielo, si falta hiciera.
Porque estas olas bravas de nuestro océano y nuestro mar, las cabalgaron esta vez, con embrujos, fuerzas por aquí desconocidas; tanto en la inmensidad oceánica… como en las bahías normalmente tranquilas… como en esos puertos en donde los hombres huelen a sal… O incluso en el faro que siempre las persigue con su luz.
Elevemos pues nuestras plegarias a las cien vírgenes marineras que tienen capilla en 3.000 kilómetros de costa… para que nuestros dos mares se duerman otra vez sobre la arena de las playas interminables, esas donde las estrellas de los cielos encuentran el refugio de la belleza.
OTRO TEMPORAL

A mi me gusta pintar el temporal de bonito, pero esto ya es demasiado, que ahora me dicen que después de haber aguantado el tirón de Joseph y Kristin la borrasca de esta noche, la que nos despertó con esos truenos que hacen temblar la cama, trae mas de lo mismo y eso que anda por Irlanda, asociándose con un frente frío.
Así que para este fin de semana volveremos a conformarnos con alguna raioliña entre chaparrones intensos mas frecuentes en la mitad oeste del país, con alguna tormenta y también granizadas. Por si esto no nos llegara, a 900 metros la lluvia se convertirá en nieve por lo que habrá que abrigarse, porque bajan aún más las temperaturas.
El viento del oeste soplará muy fuerte en el litoral y en los lugares mas altos. Eso significa que siguen las mismas alertas por temporal en la mar.
Y así será, por lo menos, la primera semana de febrero, que ya está a la vuelta de la esquina. Por favor… ¡Cuidaros mucho y no hagáis jaimitadas!
En el camino de vuelta me crucé esta mañana con los peregrinos a Fisterra que seguían su trayecto por un sendero de agua de lluvia.
Esta mañana estoy atravesando el túnel del tiempo porque la parte más hermosa de la vida nunca cambia. Es esa postal distinta de cada mañana que nos brinda el paisaje próximo, el que más amamos porque en él hallamos nuestras propias raíces.
UNA COMPARECENCIA Y UN FUNERAL

Mientras, en el café moderno, dos señoras bien puestas comentan de política… Porque política resultó ser el funeral de Estado de ayer por las víctimas mortales del accidente de Adamuz, extensivo en los comentarios al de Gelida, el de Rodalies.
También hablaron de la vergüenza del Senado donde el ministro de Fomento, Oscar Puentes, no comparecía… simplemente era acosado por la oposición y sus mariachis que le cantaron el corrido ya sabido de su dimisión, mientras el hombre se defendía al contraataque utilizando como arma la palabra mordaz.
Las dos señoras bien puestas terminaron su desayuno con un comentario…
— ¿Por qué no se pondrán de acuerdo PP y PSOE como hicieron Fraga y Carrillo en la Transición?
Tienen razón las señoras porque saben de que va todo esto. La presión de los mindunguis -los extremos- van a terminar escribiendo el caos político en el que está sumida esta España nuestra.
MAS DE DOS MIL LUGARES SIN HABITANTES
El Instituto Nacional de Estadística actualizó esta semana el censo de los pueblos abandonados y le salió una cifra redonda: hay en Galicia 2.008 aldeas en las que no vive nadie. ¿Por qué sufren el autoexilio de la gente? Se lo he preguntado a mi amigo Toño Alvarellos, que nació en el Lugo profundo y me contó…
— La gente mayor sigue apegada a la tierra, pero los jóvenes emigran -la mayoría, a las villas y ciudades próximas- porque… ¡Tú lo dices! Están abandonadas… realmente dejadas de la mano de los políticos y hasta de Dios, que por no tener no tienen ni cura. Por eso se van, porque ni siquiera pueden teletrabajar y carecen de servicios mínimos, indispensables en este siglo.
— ¿Tú crees que se debe a la falta de voluntad política?
— Y a la falta de iniciativa privada, salvo honrosas excepciones. Se nos está muriendo la última generación no solo porque tienen el médico a cien kilómetros… es que nuestros ancianos no tienen quien los cuide. Y se nos mueren cuando ya ni siquiera tienen fuerzas para trabajar las leiras. Se mueren de aburrimiento y de pena. Se mueren en soledad, que es la muerte mas triste.
— Entonces es cuestión de incentivos, ¿No crees?
— Es cuestión de darle al medio rural un tratamiento especial presupuestario. Creando en las aldeas las infraestructuras necesarias para que la gente pueda trabajar y cuando menos cuidando de que lleguen las nuevas tecnologías. Hoy tener internet es indispensable para todo, hasta para vender las cosechas.
— Y esa gente que viene de Inglaterra para quedarse y crear negocios…
— Se dieron algunos casos, yo mismo tengo algunos amigos. Pero la resurrección de la aldea pasa por el convencimiento de que los gallegos recobren su amor por las zonas rurales, como ocurría antes.
— ¿Tú crees que se le dará la vuelta a la tortilla?
— Firmemente. En cuanto la gente busque calidad de vida y no el éxito social y la cultura del dinero, estoy seguro de que nadie dejará que se caiga la casa de sus ancestros.
De hecho, según el INE, en la provincia de Lugo y en el año 2000 se quedaron sin vecinos 518 núcleos, mientras que en el 2024 pasó eso en solo 23 aldeas. En la provincia de Lugo hay actualmente 934 aldeas abandonadas, lo que supone casi la mitad de todas las que hay en el país.
Pero hemos de ser optimistas y pensar que si es una cuestión de presupuestos llegará a la Xunta, alguna vez, gente capaz de comprender la importancia que tiene en la comunidad el mundo rural.
XERARDO RODRÍGUEZ




