La certera crónica de lo que pasa... a partir de la locura colectiva del "caso Venezuela"
VENEZUELA: LOCURA COLECTIVA
Delcy ya presidió el consejo de ministros como presidenta “encargada” de Venezuela. De él salió una comisión para “gestionar” la liberación de Maduro que dice ella, “no es fácil, pero es posible”. ¿Y sabes quien será el que presida dicha comisión? Pues… ¡El hermano de Delcy, Jorge Rodríguez, que conserva el puesto de presidente de la Asamblea Nacional! Al parecer, la familia está en la parrilla de salida. También lo está Diosdado Cabello, el general con mando en Interior que no supo o no pudo salvar a su líder y amigo, del asalto de la CIA.
Sin embargo, Nicolás Ernesto Maduro, hijo del presidente capturado por Estados Unidos, no es tan optimista como Delcy, quien juró ayer su nuevo cargo, el de presidenta “encargada”. Maduro Junior -que fue testigo de todo en la Asamblea Nacional como diputado que es, llamó a los venezolanos a movilizarse en contra de la ilegal operación militar estadounidense que culminó con el “secuestro” de su padre y de su madre. Ambos siguen encarcelados en la prisión neoyorkina de Brooklyn, a pesar de declararse inocentes ante el juez Alvin K. Hellerstein, titular del Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, a quien se asignó el caso. Tiene 92 años y ya se hacen quinielas sobre si aguantará el tirón de este juicio y sobre si llegará a presidirlo esta su señoría.
Es decir, Venezuela tiene un gobierno provisional del que no forma parte ningún miembro de la oposición a Maduro, pero solo se oponen a él, hoy por hoy, los revolucionarios bolivarianos que pretenden la inmediata puesta en libertad de su líder y la no intromisión de Estados Unidos en el Gobierno de Venezuela y en la dirección de las empresas públicas venezolanas. Son muy pocos los que llaman al pueblo a la movilización. Un pueblo, con pavor a un futuro de caos, que volvió a la cola en los supermercados acopiando alimentos y todo lo necesario para sobrevivir a un apocalipsis.
Esto pasa en Caracas, mientras en Washington, en la Casa Blanca, el “emperador” Donald Trump sigue utilizando las redes sociales para amenazar a los pueblos libres del mundo y anunciando que tiene preparada una segunda intervención militar en Venezuela “si Delcy no cumple sus deseos”. Recuerda que Estados Unidos está ahora al frente del país caribeño, que su prioridad es la reconstrucción del país y “de manera especial” su industria petrolera. También mandó recaditos a Colombia, Cuba, Nicaragua, Panamá y México. Dijo: “Vamos a tener que hacer algo”.
Mientras esto ocurre en mi Venezuela querida, en el mundo se miran los unos a los otros con asombro por este tremendo lío… Pero nadie mueve un dedo para pararle los pies a este presidente imperialista que apenas lleva un año en el despacho oval, en este su segundo mandato. Quisiera escuchar a los líderes mundiales palabras de condena de esta nueva invasión yanqui, pero solo hablan de negociar. Los negocios interesan más, mucho más, que los más de cien muertos que causó el ejército americano en su operación militar de película, en la que el espionaje y los 50 millones de recompensa para el traidor que ayudó a capturar al dictador fueron clave para el éxito.
Parece como si otra vez estuviésemos sufriendo, como tantas otras veces, esa plaga moderna que afecta a todo el mundo: la locura colectiva, un mal que solo trae muerte y hambre.
XERARDO RODRÍGUEZ


