La raioliña, Trump, la Democracia y el Mercosur...
LA RAIOLIÑA
Esta mañana mucho le agradecí a Henry que le permitiera a esa raioliña abrirse paso entre sus nubes negras, dónde guarda el agua de la lluvia, esa que soltó luego a su capricho, después de permitirme una vuelta al ruedo por el parque del Ameneiral, en soledad y pensando en los biosbardos. Al mediodía comenzaron a mojarse las calles de la City y dice Lino que ya no va a parar hasta mañana por la tarde.
— ¡Es lo que hay!
Sí, hay tiempo para utilizar el teléfono y llamar a los colegas, después de leer prensa extranjera, a ver que cuentan los periódicos americanos, que tengo hoy cierta curiosidad por saber de que van esos periodistas que lucen premios en sus vitrinas y recorren todos los días el camino de la fama.
QUIERE DESARMAR LA DEMOCRACIA
Lydya Polgreen, columnista de opinión del “New York Times” me ha descubierto en uno de sus magníficos artículos el truco de Trump para desarmar la democracia:
“Para mí, su énfasis en los despliegues internos del ejército estadounidense, especialmente en el contexto de una acción militar exterior, cristalizó el sello más escalofriante de la segunda presidencia de Trump: la fusión sin fisuras de la política interior y exterior, que pasa por alto el sistema constitucional de gobierno de Estados Unidos para asumir un poder prácticamente ilimitado y sin control”.
Esta acertada visión de la periodista neoyorkina explica el runrún de estos días de un numeroso grupo de senadores republicanos en contra del presidente. Desde dentro de su propio partido quieren frenar su política imperialista y que deje de saltarse todas las leyes internacionales y las de los propios estados americanos.
En la invasión de Venezuela, con el consiguiente secuestro del dictador Nicolás Maduro, y en las amenazas que estos días han salido de su boca a países como México, Colombia, Irán o Groenlandia, subyace lo que Lydya llama el “búmeran imperial”. Es decir, esa manera de gobernar con violencia sobre otras naciones “acaba regresando a casa en forma de represión interna y erosión democrática”.
No se trata únicamente de los modos imperialistas del presidente lo que preocupa en su partido. Está plasmando con su política el derrumbe de la propia Constitución americana con sus acciones militares dentro y fuera del país, enfrentando al poder ejecutivo con el legislativo, tanto por sus acciones en el exterior como en los propios Estados Unidos.
Ahora bien. ¿Cómo se frena a Trump? Eso es lo que se preguntan los senadores de su propio partido, que se han vuelto en su contra. Ojalá logren pararle los pies y consigan que termine la Legislatura en paz o dimita sin meternos a todos en el gran lío que tiene en su propia cabeza.
EL ACUERDO CON MERCOSUR
Los que os habéis movido en coche por la provincia de Ourense este fin de semana os habréis encontrado algunas de las numerosas protestas de los agricultores por la firma del Tratado entre la Unión Europea y Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay).
El viernes pasado los veintisiete países de la UE pusieron en verde el semáforo que permite un acuerdo que ha conseguido poner en pie de guerra al sector agropecuario, porque se siente tremendamente perjudicado. Además, las organizaciones europeas de consumidores pusieron el grito en el cielo, porque se abre un mercado libre de 600 millones de personas a productos que, hoy por hoy, ofrecen muchas dudas sobre los métodos utilizados para la crianza del ganado y las plantaciones agrícolas.
La firma de los acuerdos permite la entrada en vigor inmediata y provisional de la parte comercial, hasta que concluya plenamente el proceso de ratificación por ambas regiones, incluido el visto bueno del Parlamento Europeo (que podrá aprobarlo o tumbarlo, pero no modificarlo) y los parlamentos nacionales.
Fuentes de la presidencia chipriota, que este semestre coordina el Consejo de la UE, afirmaron que el debate a nivel de embajadores ha permitido constatar que existe una “amplia mayoría” de países que respaldan la firma de los acuerdos y la aplicación provisional de las disposiciones comerciales.
Así que, amigos agricultores gallegos, una vez más los políticos europeos os dan la espalda…
XERARDO RODRÍGUEZ


