TRAGEDIA FERROVIARIA EN CÓRDOBA: 39 MUERTOS Y 152 HERIDOS

Estaba ya en cama, que el frío así me lo exigía, cuando se me dio por poner la radio para enterarme de la última hora informativa, que en la realidad había sucedido cinco horas antes, poco después de lo que por aquí llamamos lusco fusco. Dos trenes de alta velocidad habían chocado en las proximidades de Córdoba y el ministro explicaba, ya de madrugada, lo que él sabía en ese momento:

—- Fue un accidente extraño que los técnicos no se explican. Porque ocurrió en una recta, la vía era nueva, los trenes prácticamente; uno de ellos, el que iba en dirección a Madrid, perdió dos vagones que cayeron por un terraplén de cuatro metros en el mismo momento en que otro tren circulaba en dirección contraria, impactando contra esos dos vagones, en los que viajaban al menos 57 personas… En este momento hay 21 muertos y todos los heridos fueron trasladados ya a centros hospitalarios. Pero los fallecidos podrían ser más.

Y claro que son más. Cuando estaba amaneciendo ya se contaban 39 muertos y 152 heridos, 5 muy graves, 24 graves y 123 de diferentes pronósticos. Todos estaban siendo atendidos en diversos hospitales.

El presidente de RENFE, Alvaro Fernández Heredia, también explicaba por la mañana el trágico accidente…

—- Los tres últimos vagones del tren Iryo 6189, que había salido a las 18.40 horas de la estación de Málaga con destino a la de Atocha, en Madrid, se salieron de la vía a las 19.45 en el desvío de entrada de Adamuz (Córdoba), invadiendo la vía contigua. Por ella circulaba en dirección contraria un Alvia, que realizaba el trayecto Madrid-Huelva. Se desconocen por el momento mas detalles.

Toda España está conmocionada y a los gallegos nos vino a la mente el accidente del Alvia aquel fatídico 24 julio del 2013, cuando perdieron la vida 79 personas y resultaron heridas 143. Entre los muertos estaba mi amigo Enrique Beotas al que recuerdo siempre cuando el cielo de Santiago se cubre de fuegos artificiales por las fiestas del Apóstol, a las que él acudía en tren ese día porque tenía miedo a volar y deseaba estrenar la alta velocidad.

Al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, lo escuché conmocionado desde el lugar de los hechos. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya está en Adamuz. Esta vez funcionaron bien los dispositivos de emergencias, pero nadie les puede devolver la vida a los que murieron, cuyo número esperemos que no aumente en las próximas horas. 

El presidente de la Xunta también manifestó su dolor esta misma mañana por este horrible accidente y trasladó su pesar a los andaluces y el de todos los gallegos.

Hoy, poco mas hay que contar.      

EL ACUERDO QUE NO LLEGA

La España que busca el bien y nunca lo encuentra todos los días a todas las horas, esperaba esta mañana el milagro de la conciliación política entre el jefe del Gobierno y el líder principal de la oposición, que llevan insultándose desde que Alberto Núñez Feijóo se fue a Madrid y se encontró con Pedro Sánchez en la Moncloa.

Pero la reunión ha sido aplazada, que las agendas del presidente y la mayor parte de sus ministros están centradas en compartir el dolor de esa Andalucía que tampoco se explica como sucedió ese accidente que nos rompió a todos el alma. España entera está triste y atónita y las agendas de los políticos han cambiado todas, a excepción hecha de la ministra de Defensa y de la vicepresidenta segunda del Gobierno. La primera mantiene su importante reunión con el jefe del Estado Mayor y la segunda con los sindicatos Comisiones Obreras y UGT.  

Esta noche pasada he soñado que Pedro y Alberto se daban un gran abrazo y se decían aquello de…

— Pelillos a la mar.

Pero una vez despierto me acordé de Calderón cuando escribió aquello de “los sueños… sueños son”.

— ¿Será tan difícil unirse contra lo que está pasando en el mundo?

Porque la falta de entendimiento político solo nos conducirá a todos, a los de la derecha razonable y a los de la izquierda socialista, incluso a marxistas y leninistas, a ese caos que persigue el fascismo mundial representado por figuras como Domald Trump y sus discípulos europeos, americanos y asiáticos, que solo buscan el cambio de régimen para que su poder resulte absoluto.

O nos unimos todos los que creemos en ella, en la Democracia, o ya podemos decirle adiós a los derechos humanos, los que nos costaron tanta sangre y sufrimiento a lo largo del siglo pasado. Porque estamos viviendo, otra vez, el gran retroceso social de nuestras vidas por culpa de las ambiciones de nuestros líderes políticos. No hay razones para no suscribir acuerdos de Estado. En este momento, mi gente, no deben jugar los partidos sino las personas. Por eso llamo a la cordura a los dos máximos representantes del pueblo español.

LA VALENTÍA DEL PUEBLO KALAALLIT

Los dirigentes de las formaciones políticas españolas y sus militantes deberían aplaudir el ejemplo de lo que es el verdadero patriotismo. Sobre todo, esos jóvenes que se agrupan en bandas fascistas y que resultan ser los falsos patriotas de nuestro tiempo, porque siguen la doctrina de los profetas que solo practican la cultura dinero y no los valores de la Humanidad. Deberían admirar al pueblo kalaallit groenlandés, a esos que llamamos nosotros inuits y que el sábado se echaron todos a las calles de Nuuk, su capital geográfica, para gritarle al mundo y a esos yanquis que intentan robarles su país, que ni son unos vendepatrias ni permitirán que nadie la anexione mientras sigan vivos.

Desde el sábado, me siento muy identificado con los inuits, habitantes de la isla mas grande del Ártico, Groenlandia, esa con la que está encaprichado el canalla de Donald Trump.   

CUANDO SALE EL SOL

El medio sol de esta mañana, a pesar del frío que nos trae el nordés, invitaba a clarearse por el parque y allí estaban las cuatro Marías que son mas valientes que yo, enfundado en el polar nuevo que me regaló Bety, con el gorrete que me trajo Gloria de California y con la palestina al cuello, que además de proporcionarme identidad por si no se me notara cuando escribo, me calentaba lo suyo. Es que cuatro grados no es nada para un anciano que atraviesa con achaques el invierno de la vida. Además, me gusta llevar encima los regalos de mis hijos, es como si estuvieran conmigo siempre.

A lo que iba, las cuatro Marías le seguían haciendo un traje a Julio Iglesias…

— Pero él no engañaba a nadie… “Soy un truhán son un señor”… ¿Ou non vós recordades.

(Esta fue gran fans por aquello de que su padre era de A Peroxa).

— Un home que fai esas cousas, non é un home. É un acosador.

(Esta es mas fans de Virginia Wolf y de la Pardo Bazán).

— Pos si as fixo terá que pagalas ainda que se chame Julio Iglesias.

(Esta echa a la Justicia por delante).

— ¡Claro que as fixo! ¿Ou non escoitáchedes as rapazas.

(Esta quiere quemarlo en la hoguera sin juicio).

Vamos, que a las María les importa poco lo que está pasando en la Moncloa o en Bruselas, en donde están reunidos todos los embajadores de los 27 países de la UE.

— ¿E ti crees que de Bruselas saldrá algo bóo?

(Esta tampoco es europeísta).

Lo malo de estas conversaciones tan aburridas y tempranas es que mis pájaros cantores se llevan la música a otra parte. Así que yo también me voy…

XERARDO RODRÍGUEZ