Lecturas del fin de semana...
rbtribuna
Se nos había quedado atrás un ejemplar de La Voz de Galicia de este fin de semana. Y, sin embargo, acabamos de leer y subrayar asuntos de permanente interés como las que siguen..
Los maquinistas piden revisar la redSolo seis de una plantilla de 140 maquinistas se presentaron en sus puestos ayer en los trenes de cercanías de Cataluña. Los conductores de convoyes protestan por lo que consideran una infraestructura insegura, después de los accidentes mortales de esta semana. El ADIF ha reducido la velocidad en algunos tramos, entre ellos en 28 kilómetros de la línea entre Ourense y Santiago, donde ocurrió el accidente de Angrois. En Adamuz, el número de fallecidos del descarrilamiento y choque de dos trenes se elevó ayer a 45, tras el rescate de otros dos cuerpos de entre el amasijo de hierros. Y también siguen apareciendo héroes y testimonios, como el de dos guardias civiles de Tráfico que acudieron en un primer momento al lugar: «Estamos acostumbrados a ver fallecidos en carretera, pero esto es difícil de asimilar».
Mercosur, otra grieta en Europa
Mercosur está rompiendo la frágil unidad europea. El acuerdo comercial tiene sus defensores, como Alemania, que destacan que crearía una zona de libre comercio con 700 millones de consumidores y sus detractores, como Francia, alertan del impacto negativo que tendría sobre el sector primario europeo. Tras la congelación del acuerdo por el Parlamento Europeo para que la Justicia lo analice, un proceso que podría durar entre 18 y 24 meses, los países que forman el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) han pedido una ratificación rápida del pacto. Mientras, los agricultores esperan acontecimientos y exigen cláusulas de salvaguarda y medidas de protección para sus productos.

Un secreto de Estado oculto en Monforte
El Espejo de navegantes es una obra escrita por el piloto y cosmógrafo Alonso de Chaves entre 1530 y 1540. Era un documento valioso para el Gobierno por su interés estratégico y durante mucho tiempo estuvo custodiado por los Jesuitas en Monforte. Se supone que llegaría a la ciudad gallega porque, al parecer, acabó siendo propiedad del cardenal Rodrigo de Castro, fundador del colegio monfortino y arzobispo de Sevilla. El Espejo de navegantes recoge información clave sobre rutas marítimas hacia América desde España y se prohibió su publicación y se decretó el secreto de Estado para evitar que otras potencias accedieran esas rutas. Su autor, Alonso de Chaves, trabajó para la Casa de Contratación de Sevilla y participó en la elaboración del Padrón Real, el mapa oficial de navegación americana. El manuscrito está ahora en la biblioteca de la Real Academia de la Historia.
«No hay ninguna razón para que no se pueda crear un gemelo digital de una persona»
Las nuevas fragatas que se construyen en Ferrol tendrán un gemelo digital, una réplica en tierra que simulará los mismos fallos que la unidad en el mar y buscará soluciones de una manera rápida. Lo mismo podría hacer la ciencia. «El ideal de la medicina personalizada es tener un gemelo con tus características específicas para probar fármacos, predecir una enfermedad, diagnosticar mejor o para probar cirugías en él antes de hacerlo con un paciente», dice el sevillano Alfonso Valencia, uno de los pioneros de la bioinformática en España. Valencia estará hoy en Santiago para dar una conferencia sobre el tema. Para este experto, ese es el futuro de la medicina. «En el Centro Nacional de Supercomputación tengo colegas que han desarrollado modelos de corazón tan precisos que los médicos los usan para planear operaciones antes de entrar al quirófano».
El Tribunal Superior obliga a declarar la incapacidad de una mujer que tiene migrañas durante al menos 15 días al mes
Los jueces lo han tenido claro a la hora de analizar el caso de una mujer de Vigo al que la Seguridad Social le negaba la incapacidad permanente: la migraña y la esclerosis «la incapacitan de modo absoluto para, desde una perspectiva realista, considerar válida y posible su permanencia en un mercado de trabajo». El Tribunal Superior dio la razón a una técnica informática que sufría dolores de cabeza invalidantes al menos durante 15 días al mes. Los inspectores le habían negado la prestación sin haber realizado una exploración física y basaron su decisión en informes médicos previos. La mujer, de 56 años, trabajaba realizando labores de minería de datos en una empresa telefónica y agotó el plazo máximo de baja de un año y medio. Los jueces reconocen que la mujer, de 56 años, no puede desempeñar ningún trabajo y tiene derecho a una pensión equivalente al 100% de su salario. Su base reguladora ascendía a 2.800 euros mensuales.