Los precios, la Tele, la contaminación, la reflexión y... el bosque encantado
LOS PRECIOS
Acaba de llegar mi pareja del supermercado con cuatro cosas en el carrito y setenta euros menos en la carretera. Le pregunté si había roto algo y me soltó una serie de improperios contra esos señores que comenzaron con una pequeña tienda de comestibles y gracias a su “modesto” tanto por ciento tienen ahora supermercados en toda España y también en Portugal. Nunca hasta la fecha, había escuchado tan altisonantes sus protestas y como mujer tranquila y comedida que es Gloria, debió pasar hoy que nada más mirar los cartelitos de los precios de los alimentos se debió llevar un susto morrocotudo.
Peor debe de estar Patxi Salinas, el que fue defensa central del Celta. Pagó en la cafetería del aeropuerto de Peinador, de Vigo, 8`30 euros por dos cafés. Fíjate como le sentaría que se puso a enseñarle el ticket a toda la terminal diciéndole a los pasajeros que no se les ocurriera pedir nada en el bar porque les iban a hacer temblar la cartera.
Y eso que ya la concesión ya no es de Manolito, cuya música favorita, en mis tiempos, era el clonclonc de la máquina registradora, cuando guardaba el dinero.
DE LA TELE
Esta semana me quedo otra vez con A Liga dos Cantantes Extraordinarios, de TVG. Es el único programa que ha sido capaz de emocionarme y el mas visto el sábado en Galicia. Lo digo porque todos presumen de audiencias y yo creo que las audiencias se logran con productos bien ideados, guionizados, presentados y realizados. Últimamente no era capaz de soportar completa una producción televisiva, por eso le doy la enhorabuena a cuantos hacen posible este producto y muy especialmente a Paco Lodeiro, su alma mater. Por cierto, a los que ya somos muy mayores nos anima mucho Antón Reixa, que sigue en forma como persona y como artista. Fue uno de mis poetas favoritos, me gustaba su toque artístico urbano y ahora me encanta la cara de bueno que pone cuando actúa como jurado de ese elenco de nuevas voces en las que hay gente con muchas capacidades vocales para traspasar fronteras.
LA CONTAMINACIÓN DE LOS MARES
Hoy no quiero que te fijes ni en su belleza ni en las legendarias narraciones de las que suelo echar mano para hablarte de nuestros dos mares. Es que el mar y el océano se vuelven cada día más hostiles por nuestra culpa, que somos los responsables únicos de la invasión marina del plástico.
Por el momento nos salva ese fenómeno que los científicos llaman afloramiento, que supone la constante renovación de las aguas; pero si nuestros dos mares y quince rías fuesen mediterráneos, nuestras ricas ensenadas tendrían ya como fondo un basurero que provocaría la muerte de todas las especies marisqueras, incluido el mejillón. Tenemos la suerte de que el agua circula en nuestros espacios marinos desplazando la basura hacia afuera, hacia Irlanda… o tal vez hacia América.
Pero, aun así, en las playas gallegas con los temporales de invierno, aparecen grandes cantidades de bolsas, envases, tapas y otros elementos de plástico. Porque los océanos no tienen ni fronteras ni barreras, por eso el problema que comentamos se convierte en un proceso global. Para que veas, una botella de plástico arrojada al Atlántico por un desalmado de Florida llegó navegando tranquilamente a la playa de Samil. Los científicos del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo, que la analizaron, concretaron que había sido arrojada en 1997, es decir, tardó cerca de treinta años en arribar a nuestra costa… pero arribó.
Las voces de los ecologistas y de los científicos elevan su tono para advertirnos del peligro del consumo actual de plásticos, algo incompatible con la salud de las aguas de los ríos y de los mares. Si esto sigue así, dicen, en el 2050 habrá más plásticos que peces en todos los océanos del mundo.
Te propongo que no aceptes ni envases, ni botellas, ni vasos de plástico. Solo contribuyen a enriquecer a unos pocos. Ten en cuenta que ya se encontraron concentraciones de microplástico en el agua que bebemos y en muchos de los alimentos que comemos. Luego será tarde.
LA REFLEXIÓN FINAL
El gris siempre te invita a reflexionar en soledad para que el cerebro establezca comparativas entre presente y pasado; así esta vez, me fue posible recordar a mi querido profesor de Latín, el ilustre intelectual don Jesús Ferro Couselo. Me dijo una vez…
—- Neste Instituto hai demasiados recomendados.
Y me dio una lección magistral sobre los que, por ser hijos de franquistas o ricos herederos de aquel Ourense de caciques, se creían con derecho a aprobar sin estudiar.
Por si acaso me creía dentro de ese grupo, concretó…
—- ¡Non vai por ti, que ben coñezo os teus pais!
Fue cuando supe que la querida maestra de Cudeiro y el humilde contable de la Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos no eran ni franquistas ni ricos, de lo que, con el paso del tiempo, me gustaba presumir.
Hoy os indignáis por los desacuerdos políticos. Imaginaos que estamos en 1956 cantando cara al sol todos los putos días en el patio, aunque cayesen chuzos de punto… En cualquier aula de enseñanza media o universitaria seguro que habrías conocido a unos cuantos enchufados del Régimen, que abundaban las y los que no pegaban palo y obtenían resultados económicos cada fin de mes rayanos en la excelencia.
¡Pero aún hay quien dice que cualquier tiempo pasado fue mejor…! No te deseo que tengas que vivir otra vez aquel pasado por culpa del retorno del fascismo.
EN EL BOSQUE ENCANTADO
Amanece con bruma mansa que empapa la tierra. A través de ella penetra un sol tímido que matiza las perspectivas. Clarea más allá del mediodía entre conversaciones de pájaros. A veces, por la tarde, el verde se torna plomizo-gris de lluvia. Aunque luce más cuando aparece sobre el cielo el rojo gastado de un largo atardecer.
A veces el sol anima este bosque, el mismo que inspiró a Wenceslao Fernández Florez y tal vez aquel que los celtas llamaron Lubre y convirtieron en sagrado. Crecen en él árboles de extrañas formas abrazados por líquenes misteriosos. Y a su lado, helechos de ascendencia milenaria, que esconden la casa del gnomo. ¡Y quién sabe si en él habitan aún las hadas!
Este bosque es la fraga, bella y misteriosa, y propia de la Tierra Única, el paraíso de la Galicia más interior. Nos quedaremos hoy aquí que mañana es otro día para reencontrarnos.
XERARDO RODRÍGUEZ




