Machado, el Oso, Julio Iglesias y... María Corina Machado
NADA QUE NO ESCRIBIERA YA MACHADO
Los dos discutían fuerte, parados, frente a frente, en el camino del agro. Por el fútbol claro, que, en España, cómo dice Javier Bardem, solo se vive para el fútbol. La cultura de una inmensa mayoría es la del “Marca” y la afición principal se divide en dos: los del Madrid y los del Barcelona…
—- ¿Ti eres tonto ou qué?
—- Eu sí, pero tí tamén. O caso é que, ainda tonto, eu teño futuro e ti non.
Claro, uno tiene 84 años y el otro 46. Yo les dije…
—- O do futuro, nunca se sabe…
Hasta que llegué a su lado no supe el porqué de la discusión.
Mientras Carlos defiende al Barsa por aquello de que “es més que un club”, Domingo estaba muy indignado porque decía que Laporta es independentista y no se explicaba que un gallego fuese forofo de un equipo catalán que promueve el separatismo.
Esto estaba pasando en el agro después de que el Madrid cayese eliminado por el Albacete en la copa, mientras el Barcelona ya está en los cuartos de final, desde anoche, en que venció por 2 a 0 al Racing de Santander. Los madridistas preparan para el sábado una pitada épica en el Bernabeu. A los culés, por el contrario, les harán el pasillo de campeones de la Supercopa en el Nou Camp. En tan solo una semana ocurrió todo esto, por eso se insultan. ¡Imagínate como están esas cabezas!
En la final no te extrañe que la mitad del estadio silbe al himno y al rey… y la otra mitad cante el “Viva España” aquel de Manolo Escobar. Nada nuevo que no escribiera un tal Machado… Menos mal que uno es del Celta y solo del Celta.
Los cuartos de final los disputarán, además del Barsa y el Albacete Balompié los dos equipos vascos de Primera, el Athletic y la Real, el Valencia, el At. Madrid, el Betis y el Alavés.
HASTA EL PASADO ESMORECE
Cuentan que, hace tan solo unos días, un oso se plantó en las puertas de A Fonsagrada y fue avistado durante unos minutos, como si de una aparición divina se tratase, junto a una cantera próxima a la villa. Procedía de las asturianas tierras donde crece el bosque de Muniellos, el del lago con rocas blancas que me enseñaron ya cuando era un muchachito adolescente. Es invierno, pero el hermoso animal no va con la meteorología y sí con su calendario, por eso despertó de su letargo anual.
Esta tierra aún me sabe a aldea vieja de casas de ladera; siempre tuvo el encanto de los lugares distantes del núcleo parroquial, construidos por gente acostumbrada al sacrificio. Es territorio quebrado y sus pueblos parecen como pintados al pie de las montañas que fueron fracturadas por los cataclismos geológicos.
Porque aún quedan restos de aquellos hogares con techo de pizarra que escalaban pendientes de vértigo, siempre cerca del árbol sagrado nacido en el souto que desafía precipicios; un poco más abajo del lugar donde admiramos las huellas de viejas haciendas que sustituyeron a las pallozas de los campesinos “zoelas” o los ganaderos “albiones“, pueblos galaicos de la prerromana época.
Te decía que el oso avanza por estos lugares y es que apenas encuentra en el trayecto presencia humana. Tanto la alta montaña como las pequeñas aldeas están despobladas, salvo raras excepciones. Las de las laderas de la sierra e incluso las de los valles creados en los maravillosos entornos naturales que bañan los ríos.
Aquel exilio causado por el hambre dejó estos lugares semivacíos y los pocos que quedaron se fueron marchando años después en busca de otros espacios de vida. Lo hicieron porque era como si no existiesen… nadie les hizo caso… nunca les hicieron caso.
La carretera aún hoy es para ir de aventura con Calleja… Así que no busques un médico ni pidas cobertura para el móvil; tampoco verás aquí los restos de una escuela unitaria de las de antes; ni siquiera una iglesia rodeada de cementerio, que la más próxima es la de Negueira de Muñiz y ese lugar también está en el culo del mundo.
A Fonsagrada podía haber sido la gran comarca ganadera y quizá algunas tierras de labranza se distinguieran de las del resto de Galicia. También pudo ser ejemplo de riqueza maderera… pero la dejaron morir. Ahora es terreno abonado para que los animales del bosque disfruten de ella y de vez en cuando la visitemos los nostálgicos procurando recuerdos y la belleza inesperada, que es la que cambia la perspectiva de un año para otro.
HABLA JULIO IGLESIAS
En la City, sin embargo, todo el mundo mata la hora del café hablando de Julio Iglesias, al que dos exempleadas denunciaron ante la Fiscalía española por abusos y acoso sexual. Ya es raro que lo hicieran aquí cuando los supuestos hechos ocurrieron en Ecuador y en Bahamas, pero sus razones tendrán las dos jóvenes, una contratada en su día como fisioterapeuta y la otra como empleada del hogar.
Esta mañana la opinión era mayoritaria: “a estas alturas de su vida el cantante no está para echar cohetes y si toda su vida fue un caballero porque razón iba a dejar de serlo a los 79 años”, puesto que los hechos supuestamente ocurrieron en el año 2021. Tanto las féminas como los hombres de esta muy noble villa dicen no creer ni a las chicas ni a sus mensajeros.
Por cierto, ambas están representadas por “Women’s Link” y dicen que no presentan su denuncia “por intereses económicos sino para que otras perjudicadas por el “acorazado Potemkin” presenten también sus querellas.
A todo esto, en una exclusiva con “Hola”, Julio Iglesias asegura que “todo se va aclarar”, muestra “su estupor por lo que esta sucediendo” y “niega totalmente los hechos”. Dice que no es el momento de hablar pero que “lo será muy pronto” y que ya “está preparando su defensa”. La revista afirma que el popular cantante “quiere llegar al fondo de la cuestión para que no quede ninguna duda de cuáles son las verdaderas circunstancias y el relato real de todo lo sucedido”.
PATÉTICA
Eso me resultó la imagen de María Corina Machado entregando en la Casa Blanca a Trump la medalla del Premio Nóbel de la Paz, en actitud suplicante y humillada por la soberbia del presidente de los Estados Unidos, que ni siquiera le dio las gracias, ni en este acto ni durante la comida que compartieron y que cualquier otro político vomitaría. Que pena que aún haya gente que se arrastre ante un felón como este.
Por lo menos los militares europeos que viajaron a Groenlandia para solo decirle “aquí estamos, Estados Unidos no corre ningún peligro” -lo que me suena a broma- lo hicieron en un acto de solidaridad con Dinamarca y la propia isla, no por ambiciones personales.
Mucho tiene que cambiar Venezuela para lograr la ansiada democracia.
XERARDO RODRÍGUEZ




