Ya sé que estamos un poco bajos, todos; también húmedos y quietos parados, que las borrascas de este enero no animan a ponerse las zapatillas de paseo. Por curiosidad he ido a ver como bajaba el Ameneiral, el regato del parque; y luego el Sar, río famoso y poético. También el Tambre, siempre caudaloso. Y ya puestos subí hasta Toxosoutos para escuchar el canto del agua cuando baja en cascada. Te digo que están todos llenos, como si hubieran bebido demasiado y se hubieran atragantado…

Y en esto vuelve a llover para que me moje el chubasquero; también el pantalón, que llueve de lado. Para colmo sopla el viento del mar de Noia y me zarandea como si fuera una hoja tardía caída del árbol. No me permite ni encaramarme al monte Iroite para ver las olas de temporal a lo lejos. Lo mejor será que te invite a vivir alguna escena pasada dónde el sol brille más que el recuerdo.

LA GACELA, TODO UN SÍMBOLO

Nunca me perdonaré aquel día en el Sáhara en el que fui cómplice del crimen de una majestuosa gacela que saltaba libre, de duna en duna, en el paisaje ocre de la desolación. Pude darle en el codo al sargento Hermida y desviar la bala de su inocente objetivo… pero no lo hice. Para colmo, también participé en la comida de tan dulce y hermoso animal, uno de los más bellos que te puedes encontrar en el desierto.

Hoy me acordé de aquel hecho infame porque la gacela es todo un símbolo para mí y cuando metí la mano en mi baúl de los recuerdos, salieron, de una en una, las mujeres de mi vida: mi mujer, mi abuela, mi madre, mi hermana, mi suegra, mis hijas, mis sobrinas, mis nietas, las hijas de mis sobrinas, mis primas, mi meiga, mis amigas, mis amantes, las amantes de mis amantes… todas ellas mujeres hermosas.

Solo tengo buenos pensamientos para todas ellas y si alguna vez les fallé fue por mi debilidad de hombre frente a su fortaleza femenina…

NO TE LAMENTES, VIEJO

¿De qué te lamentas, viejo? Eres lo que no has sabido ser a lo largo de la vida. Mira a Ábalos, 30 años de político excelentísimo y era por los cuartiños.

—- Sí, pero sigue en la cárcel, en Soto del Real.

Pero tú has sido un puñetero vocacional de esos que bien conocían los empresarios. Un primo, un pringado al que solo le interesaba el trabajo, que era tu vida. Los cuartiños si te llegaban bien y si te robaban también. Así que no te quejes ni maldigas a esta patria de locos. Solo piensa en ese dios del Mas Allá, donde se supone no hay aforados… y ante el que tú te presentarás limpio, amigo.

JOSEPH DEJÓ MAS DE 1.500 INCIDENCIAS

El maldito Joseph ya se fue, menos mal, porque nos ha dejado un reguero de accidentes de tráfico, inundaciones, tejados al aire, desbordamientos de los ríos -incluso los principales-; campos, casas y bajos anegados, 223 árboles caídos y así hasta más de 1.500 incidencias mas o menos importantes en todo el país y en un solo día.

Por fortuna, ayer tarde comenzó a bajar el nivel de los ríos y esta mañana, poco a poco, todo se va normalizando. Pero lentamente, porque acaba de entrar por la puerta Cristine, otra borrasca que a nosotros nos dejará chubascos poco importantes, viento desmadrado y nevarísimas, como le dicen en Ancares cuando cae mas nieve sin que la anterior se haya derretido. La borrasca Joseph nos dejó registros de lluvia a los que ni siquiera aquí estamos acostumbrados, aunque nuestra tierra sí. Pero es que, por ejemplo en Lobios, se recogieron 180 litros por metro cuadrado en 24 horas que desbordaron el río Caldo, en plena sierra del Xurés. El Avia también recibió lo suyo, 150 litros por metro cuadrado; en Pontevedra, en la cuenca del Louro, 150… Y así podría seguir hasta Gondomar en donde sufrieron inundaciones nunca vistas.

Como te decía, Cristine pasa hoy por aquí más rápida y menos abundante, pero porque entra en la península más abajo de Porto y afectará menos al norte. Para hoy tenemos aviso naranja por fenómenos costeros. Los mas perjudicados serán los de siempre, los hombres y mujeres con piel de salitre.    

Durante al menos 14 días seguirá lloviendo, pero esperemos que no se dé esa circunstancia que provoca lo que los meteorólogos llaman Dana. He llamado a mi meiga y me contestó…

— ¡Que así sea!

XERARDO RODRÍGUEZ