¿Para quién será el requiem de la Almudena?...
¿POR QUIÉN SERÁ EL REQUIEM DE LA ALMUDENA?
Están muy seguros Alberto Núñez Feijóo y quienes le siguen -entre ellos bastantes gallegos- de ser ellos los que mandan en el Partido Popular, pero ya tienen dudas sobre quien detenta el liderazgo de la formación liberal. Digo esto porque -al margen de los informativos de las televisiones públicas- los espacios más cuidados en los medios de comunicación los ocupa siempre Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de Madrid. Su argumentario político es contrario, con excesiva frecuencia, al que utiliza el presidente nacional del PP en su cruzada contra Pedro Sánchez. La última no deja de tener su gracia:
Se arroga Ayuso, incentivada por su sibilino jefe de gabinete, el derecho a ser la organizadora del funeral católico en honor a las 45 víctimas mortales del accidente ferroviario de Adamuz y, de paso, de las cinco del siniestro del tren de Rodalies de Gelida. Su intención no se la comunica al presidente de su partido, supuestamente su jefe, sino que lo hace a los oyentes de su radio, Onda Madrid, en el transcurso de una entrevista que le hacen el jueves 22. Antes de comunicárselo a Feijóo, lo siguiente es pedir permiso al arzobispo para celebrar el funeral en la catedral de la Almudena.
Con la simple comunicación, Díaz Ayuso logra poner en jaque el funeral de Estado anunciado por Sánchez y Moreno, que es su compañero y presidente de Andalucía, al día siguiente de producirse la tragedia. Luego, aprovechó para reiterar la dimisión de Sánchez y pedir de paso la del ministro de Transportes, Óscar Puente.
La buena nueva encontró eco en todos los periódicos, radios y televisiones, los de derechas y también los de izquierdas. Al leerla, yo que soy bastante incrédulo me pregunté a mí mismo…
— Esta señora… ¿No nos estará anticipando el funeral de Alberto Núñez Feijóo?
ENTRE COLMEIRO Y LAXEIRO
José Otero Abeledo, “Laxeiro” nació en Lalín en 1908. Manuel Colmeiro Guimarás nació en Chapa (Silleda), en 1901. Laxeiro emigró con sus padres a Cuba, de niño, mientras Colmeiro lo haría a Buenos Aires en las mismas circunstancias. En la capital de Argentina residieron y se formaron ambos pintores, que también se encontraron en París, en Madrid y finalmente en Vigo, donde falleció Laxeiro en 1996, mientras que Colmeiro terminaba su vida muy cerca, en Salvaterra do Miño, en 1999.
Laxeiro fue un artista bohemio, amante de la alegre vida del Vigo tabernario. Colmeiro era también amante de la buena mesa y de las tertulias de café. Artísticamente, Laxeiro consiguió ya el éxito a través de su primitiva ensoñación barroca mientras Colmeiro logró la madurez con el cubismo, influenciado por Cezanne. Al cubismo llegaría Laxeiro en su última etapa.
A ambos pintores debe la Galicia rural los mejores cuadros de sus tradiciones y de sus gentes más auténticas. Hay, sin embargo, una injusta diferencia: Laxeiro cuenta con museo propio en Vigo, mientras la mayor parte de la obra de Colmeiro permanece guardada en su estudio de Silleda. A Colmeiro le hubiera gustado compartir espacio con Laxeiro. Y a Laxeiro, de una infinita generosidad, seguro que también.
Ambos donaron muchas de sus obras a la ciudad de Vigo, pero mientras Laxeiro tiene museo los cuadros de Colmeiro están en la pinacoteca de la Fundación Fernández del Riego.
ECONOMÍA SUMERGIDA
Asombrado estoy por el alto índice de la economía sumergida que soporta España en su maquinaria productiva, nada menos que un 18% del PIB. Eso sí que supone un ataque a la línea de flotación de la Seguridad Social. Entre el 2024 y el 2025 afloraron en todo el estado 621.000 empleos “negros” lo que resulta un atraco social.
Lo que no dicen los gobiernos es que algunas empresas públicas disfrazan de autónomos a personas a las que se quiere contratar para que lleven a cabo trabajos especializados muy concretos. A esos técnicos no les queda otra que tragar si quieren obtener el trabajo…
O sea, que las administraciones públicas también cometen fechorías laborales y nadie les dice nada.
PASEO A PESAR DE TODO
Nadie se me queja ya de este clima cuando voy al paso y me saludan mis vecinos, que la luz que se cuela entre los árboles alumbra lo suficiente para calentar el día desde temprana hora y al mismo tiempo resalta el invierno gallego, ese verde sobre el otro verde y unos cuantos campos yermos esperando que crezcan las margaritas silvestres, para completar el jardín de nuestro edén, a ver si llega la primavera y se van estas borrascas que todo lo destrozan.
Te diré que esta mañana mis musas me indicaron que escuchase la música del silencio, la señal inequívoca de la tranquilidad que gozamos; esa que, a veces, nos hace olvidar que más allá de Pena Onofre o de nuestros dos mares, existen otros mundos conocidos por los que debiéramos preocuparnos…
TRABAJO PARA MEDIO MILLÓN DE MIGRANTES
Porque hay gente que lo pasa muy mal, bastante peor de lo que tú te crees. Por eso emigran, como lo hicimos nosotros, no solo en aquel éxodo masivo que dejó despoblados nuestros pueblos, sino también ahora que somos europeos, pero nos pagan como africanos.
— ¡No sabéis lo bien que vivís!
Me lo dice Malick, casi treinta años, diez de ellos cumplidos en España, primero como vendedor ambulante y últimamente como fontanero, en la construcción. Es un líder que se coló en un ferry para cruzar el Estrecho y vino a Galicia para quedarse. Llegó andando, en tren, en autostop y su vida cambió cuando le dieron todos los papeles.
— No sabes lo que fue para mí conseguir los papeles. Yo trabajé como clandestino y el sueldo apenas me daba para comer. Cuando conseguí los papeles me hice fontanero, aprendí el oficio y ahora vivo como si fuera español.
— Pero tu caso no es de la mayoría de los migrantes.
— No, para nosotros llegar a fontanero es como para ti ser el jefe del negocio.
Y claro, Malick, que también colabora con una ONG, agradece el gesto a los que votaron a favor de darles papeles a los migrantes, en el Congreso…
— ¡Pero que no tarden tanto como los míos!
Dicen que en marzo habrá papeles para medio millón de migrantes. Conociendo a esta gente, es lo menos que podíamos hacer: darles trabajo… ¡Y comprenderles! Aunque ya sabes que hay mucho facha que votó en contra de la ley.
LA GRAN DAMA
Con lo que me gusta la luz resulta que como techo solo tengo un cielo gris que me contagia la apatía de esas nubes que ni quieren ni pueden: ni se van como buenas viajeras, ni siquiera riegan los campos, porque ya están regados de más.
Esta noche volví a soñar que atravesaba la Porta do Alén. Por lo soñado, me fui muy a gusto respondiendo a los cantos que llegaban a mi cama desde lo infinito. Me tocaron la profundidad del alma, todos me eran conocidos y traían algún lejano recuerdo.
Lo que estaba escuchando era una voz aterciopelada, grave pero ligera, armoniosamente modulada, de esas que parecen deslizarse con poco esfuerzo por la garganta. Era la misma que me había enseñado aún de joven una buena parte de las eternas canciones latinoamericanas que tarareo incluso en mis delirios.
Allí, no Alén, estaba ella con su porte de gran dama, desgranando feliz su elegante sencillez vocal…
Al despertar supe que era ella, María Dolores Pradera. Hace tiempo que se fue al Espacio, sin dolor y muy feliz. Por eso canta y se me aparece en sueños tal como era: etérea en gestos y ademanes. Hasta en ese Alén que a todos nos espera, imparte ahora lecciones de buen gusto. Como hizo siempre.
Ahora vuelve a llover sobre Compostela. Dejo la crónica tarareando sus canciones. Mañana se volverá otra vez el día gris… y yo te contaré mas cosas.
Xerardo Rodríguez







