Celulosa, García Marquez, Trump, Manuel, Fisterra, Cachín, Diesel... es sábado y no llueve
LA XUNTA FRENA EL PROYECTO DE CELULOSA EN PALAS
Me acuerdo de los días en los que gritábamos aquello de “el pueblo unido jamás será vencido”, el viejo lema que nació en las manifestaciones del mundo contra los abusos de poder y se convirtió en el himno de toda una generación. En pleno siglo XXI lo ha resucitado la sociedad gallega durante meses para mostrar su oposición a la Celulosa que el grupo portugués Altri intenta construir en Palas de Rei, dejando claro que una abrumadora mayoría de ciudadanos de este país estamos hartos de que lo destrocen las grandes empresas, especialmente las multinacionales.
La noticia que dio a conocer la conselleira de Economía e Industria, confirmando el frenazo de la Xunta al proyecto cuestionado por todos los gallegos, -aunque justifique la decisión con la denegación de conexión a la red eléctrica por parte del Gobierno central-, tiene una importancia vital para Galicia. Porque se ha logrado un objetivo ecológico importantísimo. Es más, esta es la primera vez que el pueblo, con su propia voz, consigue que se detenga la construcción de una factoría tremendamente dañina para nuestro medio ambiente. La lucha popular ha cambiado la postura política inicial y viene a demostrarnos que no solo hay que votar, también tenemos que hacernos oír cuando la política ensordece.
La Xunta ha archivado formalmente este expediente. La multinacional seguirá insistiendo. La patronal gallega habla de un impacto en la inversión. Pero hoy hay que celebrar una gran victoria del poder popular sobre el capitalismo rancio y destructor, que solo busca su beneficio, aunque para conseguirlo contamine una de las comarcas más bellas del país.
AQUEL DÍA EN LA HABANA CON GARCÍA MARQUEZ
Déjame que hoy reivindique como gallego a Gabriel García Márquez siguiendo el principio de que uno es de dónde son sus ancestros. Así, tendremos en el país a dos premios Nobel: Gabo, educado, simpático, con excelente visión de mi patria y un Cela grosero, nada cariñoso y bufón en la corte. Ambos merecen estar disfrutando de la gloria en el cielo de las Letras, pero yo solo guardo respeto a uno…
Lo encontré en 1988 en La Habana, en un ascensor del Hotel Nacional…
—- ¡Hostia, tú eres García Márquez!
—- ¿Y tú quién eres, joven?
Me identifiqué con el respeto de un alumno a su maestro y ambos desembocamos en la reunión convocada por el Círculo de Escritores de Cuba, a la que me había invitado mi amigo Miguel Barnet.
En el receso del café, vino a por mí…
—- Mis abuelos eran gallegos y me contaban fantasías sobrenaturales que, no lo dudes, tuvieron gran influencia en mi vida.
—- Ya, cosas de meigas, de la santa compaña, misterios contados al pie de una lareira como la que tiene en su casa el Comandante, de esas que en Cuba nunca se prenden, ni siquiera tienen leña, pero adornan un salón.
—- Mi abuela, sobre todo, utilizaba mucho los diálogos con santos y con las almas del Purgatorio; y también las leyendas protagonizadas por fantásticos personajes. Nunca llegué a saber a ciencia cierta si existían realmente o eran pura ficción que imaginaba cuando sufría esa enfermedad que llamáis morriña.
Gabo, cuando en 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura, dijo a los presentes…
—- Escribí “Cien años de Soledad” usando el mismo método de mi abuela. Es decir, narrando las historias, sobre todo las más inverosímiles, con la cara de palo con las que me las contaba ella, mi abuela gallega.
EL “TRUMPOSO” AGRAVA LAS MISERIAS DE LOS CUBANOS
Aquel día en La Habana Gabo me preguntó si seguía habiendo gallegos en Cuba y no pude contestarle porque carecía de datos. Pero hoy sí los tengo y me da mucha pena que vuelvan a ser víctimas de las tropelías de los yanquis. La nueva “trumpada” de negarles el combustible y la energía mediante un bloqueo salvaje que convierte a Cuba en una isla a oscuras, no ha servido más que para agravar la situación de los cubanos, un pueblo magnífico y encantador que no se merece los dirigentes que tiene, pero mucho menos la agresión del “Trumposo”.
Asentados en la perla del Caribe tenemos a 42.116 paisanos, pero solo 420 nacieron en Galicia y cruzaron el Atlántico, unos huyendo de la dictadura y otros subyugados por las “libertades” del comunismo castrista.
Los otros miles son descendientes incluso de aquellos indianos que a mí siempre me fascinaron; me refiero a la primera generación errante que en el siglo XIX quiso dejar atrás la miseria escrita en la piel verde del país. Los nietos de los indianos solo tienen acento cubano y también bailan el son. Algunos incluso son de piel canela. Pero, que yo sepa, no están ya para fiestas.
EN ESTO SE ME APARECE MANUEL
Este es un sábado maravilloso que me trae a la memoria un sillón del porche, en el que me sentaba en febrero al sol, para revivir algún recuerdo como el que acabo de relatar y contárselo a mis cuatro nietos. Ahora todos han crecido lo suficiente para amar las letras como sus abuelos. Paula y Guille rebuscan la Literatura entre los ebook, sin embargo, Alicia y Laura siguen fieles al papel como su abuela. Es curioso, pero las generaciones se enmarcan ahora en períodos de tiempo mas cortos. Así el castellano se enriquece más con el vocabulario juvenil, mientras el gallego se centra en lo clásico y en los acentos. O al menos eso me parece a mí.
En el sillón de los recuerdos se me aparece a menudo Manuel, mi amigo del alma de antes de la pandemia. Vuelve para hacerme reír, que me hace mucha falta. Como ya es un difunto, me habla de las cosas que cree debo hacer yo antes de la partida y está empeñado en que me compre “un solarcito” para cuando nos vayamos Gloria y yo…
— Oes, que ogallá veñades moi tarde, non teñades prisa.
— A mín hanme queimar, por eso non quero nicho.
Dicen que algunos cementerios gallegos están colapsados y hay gente que teme no poder cumplir su deseo de ser enterrado en el lugar en donde nació o en donde pasó la mayor parte de su existencia. Nosotros te somos muy así. Si en vida tenemos apego a la Tierra… imagínate de muertos.
El mejor cementerio que conozco, con incomparables vistas al mar y un entorno envidiable, es el “municipal” de Fisterra, diseñado por el arquitecto César Portela. A pesar de contar con varios premios internacionales nadie ha querido que le enterrasen en él y ni siquiera el Concello o la Parroquia se dan prisa por legalizar la obra. Pasados 30 años de su terminación aún está a la espera de usuarios.
—- E que ós de Fisterra non lles gusta andar de mortos por onde andiveron de vivos.
Aunque la mayoría de los fisterráns en edad de espera callan las razones, parece que todos quieren ir a parar al mismo camposanto donde reposan sus ancestros y sus amigos, que es el que rodea a la iglesia de Santa María. El caso es que va a llegar un momento en el que allí ya no habrá sitio.
Ni en O Carballiño, ni en Barbadás, ni en Verín… por poner ejemplos que me sé. Hay hasta cien cementerios gallegos en los que, si la población sigue envejeciendo y la gente tiene prisa para marcharse de este mundo, sus deudos van a tener que elegir su casa para la eternidad en las aldeas próximas, en la que sí hay nichos y panteones, aunque no cura para celebrar el funeral.
Perdona este tramo de crónica, tan así, tan de luto, pero hay que hablar de todo… ¿No te parece? Venga, ya cambio de tema.
EL VINO DE CACHÍN
De la variada gente idealista que conocí me acuerdo mucho de Vicente López, mi viejo camarada; fue el elegido para cambiar aquel mundo nuestro por una república independiente. Sí, esa no es idea catalana sino gallega que, como las canciones populares, nació en las tabernas como la de O Papuxa de Ribadavia, donde aún se cultiva el arte de la oratoria.
A Vicente le encantaba el Ribeira Sacra. Decía que era el vino del Papa y que no había prelado que no tuviera excelentes conocimientos de enología desde que llegaron los monjes a las laderas del Sil. Y ya hace siglos, oye.
Vicente me presentó a Cachín, bodeguero de los que aman sus cultivos y miman sus vinos en bodegas artesanales. En ellas fueron introduciendo algunas modernidades, pero conservando en todo momento el espíritu sagrado de aquellos caldos que introdujeron los romanos en estas tierras, hace más de dos mil veinteseis años.
Cachín se llama en realidad César Enríquez; cultiva y elabora “Peza do Rei”, un vinazo que enamoró a los Obama y a Hillary Clinton. A ambos se los había recomendado un figura canario, consejero de programas electorales, llamado Juan Velarde. Resulta que Velarde está casado con una ourensana de apellido Domínguez y en casa de su suegro Adolfo, que visita a menudo, en la mesa siempre está la opción “Peza do Rei”.
En A Teixeira, uno de los municipios más bellos, pero menos poblados de Galicia, aún se acuerdan de aquel día en el que Hillary Clinton invitó a visitar Washington a Cachín y este, tras agradecer educadamente la invitación, le dijo que no podía ir porque “estaba en tiempo de vendimia”, algo tan sagrado para él como el territorio donde crecieron sus mejores cepas.
Ahora este hombre ya sabe lo que es exportar vino a Estados Unidos, pero no mucho, porque de su finca salen unas 25.000 botellas de blanco y 50.000 de tinto, el más apreciado.
Los vinos de Galicia escucharon al nacer la música del agua, pero es en el momento en el que los bebemos, cuando cantan ausencias. Por eso se convirtieron viajeros incansables y ahí los tienes ahora, haciendo patria por el mapamundi, como embajadores del país, promoviendo amistades e imitando la aventura de nuestra gente.
LA CACICADA DEL DIESEL
Otra historia. Los mismos héroes de las situaciones imposibles son los que nos dijeron que el gasoil era más contaminante que la gasolina y de aquellas aguas vienen estos lodos. Lo que han hecho los anteriores y refrendaron los que les sucedieron en palacio, al subir hasta límites insospechados el combustible de los humildes, fue lograr que se hunda la venta de coches y que se desplome el mercado de las calderas de calefacción más limpias, menos contaminantes, más efectivas y menos peligrosas.
¡No hay derecho! Llenar el depósito de un taxi cuesta 100 euros y para calentar tu casa has de pagar casi el doble de lo que pagabas el año pasado.
Esta es una cacicada en toda regla y a quien la está haciendo, por oscuros intereses que se me escapan, le saldrá muy caro el próximo año electoral. Digan lo que digan en Bruselas.
Y cito para que mejor se comprenda esa cacicada…
—- El aire contiene CO2, que en parte procede de la quema de combustibles fósiles, entre los que se encuentra el diesel. Algunas empresas han desarrollado tecnología para convertir las partículas que se encuentran en el aire en una especie de diesel verde. Este se compondría de la desintegración de las moléculas de CO2 y la unión de los átomos de carbono con los de hidrógeno, procedente de la separación del agua en hidrógeno y oxígeno.
Así lo explica el periodista científico Pablo G. Begerano, que puntualiza…
—- A primera vista no parece un proceso ni sencillo ni rentable porque en la atmósfera hay un 78% de nitrógeno y un 21% de oxígeno, mientras que solo 400 partes de un millón son CO2. Ante esta perspectiva parece difícil competir con los combustibles fósiles tradicionales. Sin embargo la alemana Sunfire estima que su diésel verde sería incluso ligeramente más barato que el obtenido de la forma tradicional.
Pregúntate porqué los políticos no hablan de él, ni siquiera esos que presumen de estar muy preocupados por el Medio Ambiente y el cambio climático.
AHORA HAY QUE LIMPIAR LOS RÍOS
Está la gente del campo que ha visto sus tierras anegadas por la lluvia muy preocupada. Aquí en Galicia aún no había casi nada sementado cuando sucedió el tren de borrascas con nombre y sobrevinieron las inundaciones, pero esos terrenos de cultivo -algunos aún con agua abundante- va a ser difícil ponerlos a punto para que sigan siendo válidos para cosechar este año lo poco que por Galicia se cosecha, porque salvo raras excepciones, nuestra agricultura es de autoconsumo. A mi amigo Paco, que tiene leira propia en Carreira, se le han podrido los grelos y dice que hasta que limpien los regatos y los ríos como Dios manda va a dejar de doblar la espalda y de empuñar el sacho.
Paco cuenta que la Confederación Hidrográfica debiera de aprovechar el momento para drenar todos los ríos que se desbordaron y dejar limpios los cauces para cuando vengan otra vez las lluvias. Por lo visto, la causa principal de las inundaciones en Galicia fue la falta de limpieza que se denota en los cursos fluviales. Así que, tomen nota porque los regatos y los ríos menores bien los pueden dragar entre las diputaciones y los ayuntamientos.
MÚSICA DE RAÍZ
Como si de una rondalla se tratase, en el compostelano Pórtico catedralicio están representados los gloriosos músicos medievales, pero, con el devenir de los tiempos, el gaiteiro será el auténtico mito de las romerías y la gaita el más común de todos los instrumentos.
Sin embargo, la música de esta Tierra Única tiene otras raíces también profundas como la de la coral o la banda, ambas nacidas para la fiesta patronal y religiosa. La verbena interminable con sus ritmos de importación, producto del viaje de vuelta de aquel emigrante al que llamábamos indiano. Y muchas más músicas…
El mar es fuente de inspiración y un barco una cantera de cantores. De una taza de vino, en una taberna, emerge el más rico folklore popular. El canto de las mil y pico primaveras está inspirado en la poesía, que los cantautores pusieron música a la palabra y el grito en el cielo. Y la dureza de la piedra cósmica está representada por la rebeldía juvenil, que tiene forma de guitarra.
Había que terminar hoy la crónica con una muiñeira para que no te creas que los gallegos somos unos muermos que nos interesa mas el Mas Allá que el presente. Aquí lo dejo hasta mañana, que se nos anuncia otro gran día de sol.
XERARDO RODRÍGUEZ
www.galiciaunica.es











