Y SIGUE LLOVIENDO

Hoy también llueve y llueve sobre la City. Mas bien jarrea. A mi se me están encogiendo los huesos y si te soy sincero ya me cansa mucho esto de escribir del tiempo, aunque sea porque viene con mucho peligro. Es que escucho el ritmo de la lluvia sobre los cristales y hasta odio la canción de Rita Pavone, aquella pecosilla italiana, simpática, del siglo pasado -ya entró en la década de los ochenta- que también triunfó en España.

Vamos, que con tanta agua cayendo del cielo la mala sangre me está saliendo a flor de piel y Gloria dice que estoy hecho un cascarrabias.

Me he bajado el primer café de la mañana en el “New York”, observando las somnolientas caras de todos y me parece a mí que nadie quiere conversación… solo que se vaya la lluvia a regar el Sáhara…

— Te advierto que después de las inundaciones de Marruecos, no me extrañaría.

Pues a ver si los saharuis pueden hacer leiriñas en su tierra. ¡No les vendría nada mal! Pero para eso, antes tienen que reconquistarla. Me acuerdo de aquella vez que vi llover sobre las montañas negras de Aussert… ¡Qué espectáculo!     

EL FINAL DE LAS COMARCAS

Cuando Fraga era presidente, allá en 1996, recuerdo que el ilustre profesor Andrés Precedo Ledo hizo realidad un viejo sueño de los nacionalistas: dividir Galicia en comarcas, aunque, eso sí, sin despreciar las provincias. A Precedo le salieron 53 divisiones territoriales comarcales, pero nadie le dotó del presupuesto necesario para que el invento -que se arrogó Fraga entonces- tuviese un fin útil. La verdad es que pocos creyeron en aquello, porque nunca podría ser una división administrativa útil a la sociedad; incluso algunos políticos de los que formaban parte de aquel gobierno que aprobó el plan, decían que el mapa de Precedo se parecía a la división natural del territorio, surgida de las tribus galaicas anteriores al celtismo.

El presupuesto no era suficiente, como te decía, pero La Xunta se gastó una pila de millones de pesetas de las de entonces en montar lo que los de la oposición llamaban “el chiringuito”. El caso es que ese dinero no sirvió para nada, si acaso para contentar a algunos alcaldes que se sentían muy felices con aquello, supongo que porque no eran diputados provinciales.

Aquellas comarcas nunca se consolidaron y cuando la oposición llegó al gobierno comenzaron a desdibujar el mapa de Precedo, que siguió en un cajón en la época de Feijóo y que Rueda presidente quema ahora definitivamente.

Ahora, la Xunta de Galicia ha tomado el acuerdo de finiquitar para siempre las comarcas como entidades administrativas. Para el gobierno gallego carecen de sentido entre otras cosas porque… su anteproyecto de ley de administración local de Galicia quiere que las diputaciones provinciales vean reforzada su importancia. La directora de Administración Local, Natalia Prieto, lo justifica así:

—- Repensamos todas las figuras que existían actualmente. El contexto de hace 30 años era diferente, lo que buscamos ahora es no tener tantas subdivisiones territoriales.

Esto es lo que pasa: la Xunta refuerza el papel de las diputaciones y de las mancomunidades de municipios y entierra para siempre a las comarcas y a las parroquias, relegadas ya a un mapa de museo y al sentimiento identitario de sus habitantes.

Aún hay más. En el aire flota la duda de la utilidad de las diputaciones, sobre todo teniendo en cuenta que las cuatro, sin excepción, fueron un nido de caciques territoriales que actuaban a su antojo y repartían las prebendas entre quienes mas les convenía. Es más, los nombres de esos caciques aún no se han olvidado…    

¿ACCIDENTE O IMPRUDENCIA?

Pasaron cuatro años desde que el Villa de Pitanxo, un arrastrero vigués, se hundió a 250 millas de Terranova. En lo que algunos consideran un accidente y otros una imprudencia, fallecieron 21 marineros y se salvaron solo 3. Desde aquel trágico día se escribieron regueros de tinta sobre los pormenores del asunto, que llegó al juzgado por iniciativa de las familias de los fallecidos. Ahora está a punto de celebrarse el juicio en el que, tanto el patrón, Juan Padín, como su empresa armadora, Pesquerías Nores y el administrador de la misma, José Antonio Nores Ortega… se van a enfrentar a una petición de pena por 21 homicidios.

El juicio está pendiente solo del auto del juez de Instrucción, indispensable para la calificación concreta del delito que se imputará a los acusados. Si el día de autos todos vivimos aquella tragedia, en Galicia, especialmente el mundo de la mar, hoy seguimos pendientes de que se celebre el juicio para que se aclaren las causas por las que se hundió el pesquero vigués, sobre las que se hicieron muchas especulaciones.

ANDALUCÍA RESISTE

Aunque sigue lloviendo, la borrasca Marta ya está lejos de Andalucía, de las zonas más afectadas por el tren de borrascas que ha inundado mas de cien pueblos de la comunidad, causando daños por valor de miles de millones de euros, por lo que el Gobierno de España, en perfecta coordinación con la Junta de Andalucía, va a declarar a todos los lugares afectados por los temporales como zonas catastróficas.

El temor en estos momentos se centra en si sigue siendo necesario abrir las compuertas de los embalses, lo que originaría una nueva crecida de los ríos y por lo tanto mas inundaciones. Unos 15 ríos siguen suponiendo una amenaza debido al caudal que llevan.

Aunque unos siete mil andaluces han vuelto a sus hogares entre ayer y hoy, aún continúan este martes fuera de sus casas 4.437 personas, según informa el 112 de Andalucía; la mayor parte son de Grazalema, donde sigue desalojada toda la población, casi dos mil personas, a la espera de los trabajos que están llevando a cabo los científicos del CESIC y los geólogos de la Junta, para determinar que ya no se producirán hidrosismos ni corrimientos de tierra.

Los efectos de los temporales se han hecho notar también en las carreteras y alrededor de unas cincuenta en toda la comunidad están cortadas. En muchos casos el firme se ha hundido por completo, en otros aparecieron enormes socavones y todavía hay numerosas balsas de agua que impiden el paso.

En Ubrique aún sigue el espectáculo de la naturaleza abriéndose paso por encima de las construcciones del hombre, pero la situación va controlándose, poco a poco.

Así están las cosas esta mañana, pero todo el mundo tiene puesto un ojo en el móvil, por si llegan las alertas y el otro en el cielo, para ver si deja de llover durante un largo período, que estas tierras no aguantan más porque ya se han ahogado.       

¡QUÉ RICO ES SER LATINO!

Está claro que Trump y yo no tenemos los mismos gustos. Para el presidente de los Estados Unidos, el espectáculo en el intermedio de Super Bowll americana, liderado por el artista portorriqueño Bad Bunny “fue uno de los peores de la historia”. Para la mayor parte de los habitantes del continente americano, para una mayoría de los seguidores del resto del mundo y para mí, fue un bello canto a Latinoamérica que no olvidarán nunca los mas de quinientos millones de espectadores que tuvo el evento. El grito de moda a partir de la madrugada de ayer será en medio mundo “¡Qué rico es ser latino!”, con el que Bud abrió su show, vestido con un traje diseñado en Galicia por Zara: un traje blanco que imitaba la vestimenta de un jugador de futbol americano.

El baño de latinidad que se dio “el conejo” fue suficiente para que se interpretara su solidaridad con los inmigrantes que sufren en sus carnes las iras de un presidente que está sembrando el odio en el mundo. A la fiesta se unieron artistas tan reconocidos como Cardi B, Karol G, Pedro Pascal, Jessica Alba, Young Miko, David Grutman, Lady Gaga y Ricky Martin. Y también Bud Bunny tuvo su parte mitinera:

— Buenas tardes California, mi nombre Benito Antonio Martínez Ocasio. Si hoy estoy aquí es porque nunca deje de creer en mí y tú también deberías creer en ti, vales más de lo que piensas.

También se celebró una boda sobre el escenario entre una migrante y un estadounidense, una manera de mostrar la diversidad de Estados Unidos, como protesta silenciosa. Ninguno de estos detalles pasó desapercibido.

SI TE DUELEN LOS HUESOS…

… Deberías hacer algo muy propio de este país para remediar el mal.

— Xa, ir o Sáhara para evitar ista humidade.

— Non, moito mais perto. Non che fará falla sair de Galicia. Con ir o Monte Máxico de Outeiro de Rei, por exemplo, xa tés o problema solucionado. Verás.

“O arangaño” es un mal de los huesos. No específica la ciencia con exactitud si se refiere a enfermedad de vértebras de mayores o al raquitismo que los niños sufrían en las piernas durante la dictadura. Por lo visto nos afecta a todos por igual y mis rodillas estaban hoy demasiado doloridas como para contarme porqué me hacían tal faena.

Tendría que hacer caso a mis ancestros y buscar la piedra con poderes curativos que da nombre al mal. Porque “o arangaño” se va de tu cuerpo cuando pasas desnudo bajo una de las muchas rocas graníticas que guardaron equilibrio a lo largo de los siglos, cerca de un castro cualquiera. Al parecer, esas piedras del milagro, que son milagrosa constante en el paisaje del país, te curan el mal porque transmiten su poder energético.

Así que, si estas rodillas siguen así tendré que maltratarlas bajo una de esas enormes rocas a las que la gente también bautizó como “a pedra do arangaño”.

DOS ACENTOS Y UN MISMO PAISAJE

Hubo un tiempo muy antiguo, en el que no existían las fronteras; y solo un río y una sierra ponían límites al paisaje y a las tradiciones. Un río con dos acentos y con dos trayectos: El río Limia o el río Lima…

El Limia es el que los gallegos vemos nacer en las fuentes de Antela de la Sierra Santa. El Lima es el que los portugueses del norte ven morir en el Atlántico, por Viana, la del Castelo.

La Sierra, como el río, mantiene también dos fonéticas: Es el Parque del Xurés para los gallegos de A Limia… y es el Parque del Gerés, para los portugueses de A Lima.

En esto, surgió Lindoso como nombre común en una Tierra de una Europa también común: y así se llama este paisaje de agua, provocado por una presa construida en A Lima con agua aquietada de A Limia.

CON LA MÚSICA A OTRA PARTE

Pues sí, hoy me voy con la música de Treixadura en busca de la calma, que falta nos hace con este tiempo. La encontraré en mi paraíso perdido, ese donde me escondo para reflexionar y para que mis musas bajen del cielo a la tierra atraídas por el sublime paisaje del agua. Hasta mañana.

XERARDO RODRÍGUEZ