El Domingo de Ramos volvió a demostrar el profundo arraigo de la Semana Santa en Cangas do Morrazo
Texto y fotos de Ángel Lorenzo
----------------
Cangas do Morrazo vive un Domingo de Ramos intergeneracional marcado por la participación de familias enteras
La Semana Santa de Cangas volvió a encontrar en el Domingo de Ramos una de sus jornadas más especiales, convertida en un punto de encuentro para familias enteras. Padres, madres, niños, niñas y también abuelos compartieron una celebración en la que tradición, devoción y memoria colectiva se entrelazaron en las calles de la villa.
La bendición de los ramos y las palmas, la procesión de la Borriquilla y el Vía Crucis infantil reunieron a numerosas familias desde primeras horas de la mañana. El ambiente festivo se dejó sentir con fuerza, con madrinas y padrinos agasajando a sus ahijados con palmas adornadas, dulces y pequeños detalles que llenaron de color y alegría cada rincón. Para muchos de los mayores, la jornada supuso también un viaje a su propia infancia, reviviendo tradiciones que hoy contemplan en las nuevas generaciones.
La climatología acompañó, con una mañana que fue abriéndose al sol a medida que avanzaban los actos. A la hora prevista, la imagen de Jesús en su entrada triunfal en Jerusalén, obra de Vladimiro Mielgo (1993), recorrió el itinerario previsto acompañada por la Banda de Gaitas y Percusión María Soliña. Numerosas familias, portando ramos y palmas, aguardaban su llegada en las inmediaciones de la alameda vella, en un ambiente de convivencia donde se mezclaban recuerdos, relatos y nuevas vivencias.
En torno a las 11:30 horas tuvo lugar la bendición de los ramos y las palmas en los jardines de José Félix Soage. A continuación, la procesión continuó por la calle Real hasta finalizar en la iglesia, en medio de una destacada participación vecinal.
A las 12:00 horas se celebró en el interior de la excolegiata la Misa solemne de la Pasión del Señor, con una gran asistencia de fieles, mayoritariamente familias que habían participado previamente en la procesión. Durante la celebración se proclamó el relato de la Pasión según el evangelio de San Lucas y se recordó el sentido de este día, en el que la Iglesia conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, subrayando que su Pasión y Muerte representan el camino hacia la redención.
Ya por la tarde, a las 18:00 horas, tuvo lugar uno de los actos más entrañables de la jornada: el Vía Crucis infantil. En él participaron numerosos niños y jóvenes, de entre cuatro y veinte años, pertenecientes a las distintas cofradías y hermandades de la villa. Bajo la coordinación de la Cofradía del Santísimo Cristo del Consuelo de Cangas de Morrazo, recorrieron varias calles del casco urbano representando las catorce estaciones del Vía Crucis.
Desde su puesta en marcha en 2016, este acto se ha consolidado como una de las citas más emotivas de la Semana Santa canguesa. A lo largo del recorrido, los más jóvenes escenificaron los momentos clave de la Pasión de Cristo, mientras vecinos y familiares acompañaban con atención y emoción. En ese encuentro entre generaciones, las historias de antaño se unieron con las vivencias presentes, reforzando el carácter comunitario de una tradición que sigue viva.
El Domingo de Ramos volvió a demostrar, un año más, el profundo arraigo de la Semana Santa en Cangas y su capacidad para unir a generaciones en torno a una misma fe, manteniendo vivas las tradiciones que forman parte de la identidad del municipio.


