TAMBIÉN HUELE A PRIMAVERA

Cuando la madrugada me despertó hoy con un sol radiante entrando por la ventana para desperezarme… pensé que estaba otra vez en aquel hotel de Cuba, al que no le funcionaban las cortinas opacas de la suite en la que me habían metido, la misma que ocupara Fidel cuando llegó triunfante a La Habana después de hacer la guerrilla en Sierra Maestra. Pero no, yo mismo me había olvidado de cerrar la persiana de mi habitación, en mi piso de la City, y el astro rey me dio de lleno en los ojos en este amanecer primaveral para que me despertase de mis sueños ignorados, porque llevo unos días sin acordarme de los argumentos.

Solo me enfundé en un chándal y salí a sudar por el sendero que lleva al Monte das Pedras. Hoy me encontré con la primavera más primaveral de todas mis primaveras vividas, porque me colmó la belleza de las flores de los campos y jardines, que son hoy mismo el arco iris del país. No sabes lo que te pierdes quedándote en la cama porque te has convertido en un urbanitas de ciudad media, despertando tarde con el cotilleo de las radios.

¡Imagínate! Si Federico García Lorca reescribiese hoy sus siete poemas gallegos vería en las calles de Compostela mil primaveras florecidas, como las que vivió nuestra lengua.

Por cierto, los senderos de mi valle huelen todos a primavera.

EL DILUVIO CANARIO

Mientras esto ocurre en esta Galicia Única, mi amigo Andrés está enclaustrado en Tenerife, a donde se fue de vacaciones anticipando la santa semana…

—- Llevo tres días metido en la habitación del hotel y tengo para otros tantos. Llueve a mares, el viento sublevó el mar y estoy viviendo en Canarias alguna experiencia invernal propia de la Costa da Morte.

Se le nota desesperado porque la borrasca Teresa le ha chafado las minivacaciones de todos los años, porque él va al mismo hotel tinerfeño de Los Cristianos antes de que llegue la masa turística habitual, que es cuando Andrés vuelve a casa.      

Lo de Canarias no es ninguna broma, que la tal Teresa ha llevado a todas las islas un “peligro extraordinario” provocando mas de cinco mil incidencias en todo el archipiélago. Hasta el momento causó cuantiosos daños en carreteras y también en inmuebles próximos a los bellísimos barrancos. Más de cuatrocientas personas fueron desalojadas de sus domicilios en diferentes islas y ha quedado suspendida toda actividad escolar y universitaria en el archipiélago. Esto, sin contar las pérdidas del sector hostelero a las puertas de la Semana Santa, que ya están recibiendo numerosas cancelaciones. El gobierno de Canarias ha pedido la declaración de zona catastrófica y menos mal que, por el momento, no hay victimas personales.

Siento mucho que les haya tocado a esta gente canaria, tan afable y hospitalaria. Nadie recuerda en las islas afortunadas una situación meteorológica como la que están viviendo. Me acuerdo especialmente de los muchos gallegos que están en las islas, trabajando en el sector hostelero y en la pesca, que lleva más de una semana totalmente paralizada. A ver si Teresa se va a regar el desierto del Sáhara, que a lo mejor florece y mis amigos saharauis disfrutan de lo que no tuvieron nunca: una feliz primavera. Aunque Andrés me dice que “nunca choveu que non escampara” y el cielo está hoy mas calmado.    

SITUACIÓN DE EMERGENCIA

Nada ni nadie pudo con nosotros hasta ahora. Ni aquella pandemia que nos encerró en nuestro espacio. Ni las danas de invierno que trajeron muerte y nos dejaron con el agua al cuello. Ni el apagón energético que nos sumió en la oscuridad. Pero… esta inflación de ahora de la que culpan a una guerra que sobrevino detrás de las otras guerras, este subidón de precios de los tres pilares básicos de la economía de las familias modestas, esta crisis que nos ha montado el gran capital que figura en las listas de ricos, este asalto a nuestros bolsillos… esto sí que acelera el aterrador fracaso de la democracia que nos impusimos; porque nada tiene que ver con el estado del bienestar prometido.

En España, amigos míos, estamos muy cerca de la desvertebración social según los augurios económicos y esta crisis que nos venden como producto de las bombas y los misiles que caen a 6.000 kilómetros de distancia, va a empobrecernos como personas y como país. Porque somos el vagón de un largo tren cuyo maquinista principal está africanizando nuestro mundo civilizado, que no hay derecho a que un miserable 2% de la población detente el 88% de la riqueza estatal.

Estamos en manos de una alocada clase política dispuesta a destruir esta democracia nuestra con tal de obtener su triunfo personal y el éxito electoral de unos partidos que dependen de los banqueros y empresas mas avariciosos de la historia. Unas formaciones que fomentan el caudillismo y la corrupción con sus prácticas, de las que se sirven para hacernos perder incluso la civilidad que heredamos de nuestros ancestros.

Esta gente que nos miente con descaro está suicidando a España con su incapacidad para contener la explotación del capitalismo internacional y a los españoles poco nos importa que Estados Unidos entre en la decadencia ya anunciada por Paul Kennedy en los años ochenta. Solo queremos que se nos permita vivir con el bienestar conquistado con mucho sacrificio, el que nos conduce a una sana convivencia social.

Es de esperar que este país recupere la sensatez perdida como consecuencia de la locura colectiva de las clases dirigentes. Espero que, en esos partidos y en esas empresas, haya personas lo suficientemente preparadas para afrontar una situación de emergencia. Los demás, déjenles paso y olvídense de los dividendos a repartir, porque, de seguir así las cosas, llegará un momento en que no tendrán nada que repartir.

LA GUERRA EN EL CONGRESO

En el Congreso se celebró otra batalla más de la guerra dialéctica que mantienen Gobierno y oposición desde comienzos de esta Legislatura. Los diputados se habían citado para hablar de lo que nos está sucediendo a nosotros, como consecuencia del ataque ilegal a Irán por parte de Israel y Estados Unidos, pero los intereses de los dos líderes principales de la Cámara Baja se centraron en los papeles de siempre…

Mientras Pedro Sánchez aludió, como gran prueba de peso dialéctico el apoyo a la Guerra del Golfo de José María Aznar en Irak 2003, Feijóo obvió lo que no le interesaba, es decir, esas alusiones que sí convenía recordar en tal foro. El líder del PP, una vez más, arremetió contra el presidente del Gobierno con todo tipo de ataques y sin ningún tipo de concesiones. Mientras Sánchez explicaba en su intervención la postura de España con un NO mayúsculo a esta guerra ilegal promovida por El Genocida que quiere conquistar los territorios colindantes, al que secunda El Trumposo que lucha para enriquecerse él y sus amigos… Feijóo en su discurso, el de siempre, dejó otros mensajes mas caseros pintando la cara de su enemigo político en un misil, conectándole con todo tipo de organizaciones terroristas y apartándole de los foros de decisión en los que se intenta que la guerra tome otra deriva.

Pero la guerra era lo de menos entre ambos, que el llamado líder de la oposición -yo tengo mis dudas acerca de que lo sea- enseguida pasó al terreno de España para recordarle al presidente que llevaba tres años con los mismos presupuestos. En ese punto Feijóo soltó su retahíla de insultos de siempre: le llamó al presidente del Gobierno “dictador”, “pacifista de pacotilla”, “trilero”, “socio no fiable que se ha mezclado en esta crisis con la peor calaña del mundo” y que según le había dicho algún mandatario europeo -al que no nombró- “Sánchez es el gran traidor de Europa”.

Llegado a ese punto, servidor apagó la tele porque luego venía el amigo de “El Trumposo” con más de lo mismo.

Conclusión: los españoles no nos merecemos esta clase política capaz de tamaño desprecio al prestigio que siempre tuvo esa tribuna hasta que llegaron ellos, los de la derecha recalcitrante y los fachas modernos.     

NI PAZ, NI NEGOCIACIONES

Es el cuento de nunca acabar. Este loco guerrero que preside los Estados Unidos dice ahora que ya ganó la guerra y un minuto después habla de conversaciones de paz con Irán. La guerra la ganó, es obvio, porque hoy es mas rico que hace tres semanas y ese era su objetivo. La paz, sin embargo, tendrá que lucharla porque los ayatolás no quieren la misma que firmó para Palestina, que sigue ocupada por Israel, ahora afanado en bombardear el sur del Líbano, del que ya huyeron miles de personas, dejándole vía libre a los tanques y a los soldados de El Genocida.

Irán ha respondido alto y claro al plan de paz de El Trumposo:

— No llames acuerdo a tu derrota. La era de tus promesas ha terminado.

Irán ha hecho pública su respuesta a través de un video distribuido por la agencia Tasnim, que protagoniza el portavoz del Comando Unificado de Operaciones de la Guardia Revolucionaria iraní, Khatam al-Anbiya. Insiste en que las afirmaciones que se hicieron desde la Casa Blanca sobre negociaciones de paz son falsas:

— Hoy en día, hay dos frentes: la verdad y la mentira. Y ningún buscador de la verdad es seducido por tus olas mediáticas.

El portavoz iraní advirtió con respecto al precio de petróleo:

— No volverá a ser el que era hasta que las Fuerzas Armadas iraníes garanticen la estabilidad de la región. Ni sus inversiones en la región se materializarán, ni verán los precios de la energía ni el petróleo de antes, hasta que entiendan que la estabilidad en la región es garantizada por la poderosa mano de nuestras fuerzas armadas.

El Trumposo dijo el martes que “Teherán le había concedido un regalo muy grande”, en referencia al Estrecho de Ormuz a lo que el portavoz iraní respondió que hasta que ellos quieran el comercio del petróleo no volverá a ser el que era:

— Nadie como nosotros llegará a un acuerdo con alguien como ustedes.

Yo ya te dije que tan buenos son los unos como los otros. La gran putada es que los precios del petróleo influyen también en nuestras vidas; porque todo lo que comemos, bebemos, nos ponemos y en general consumimos, dependen del combustible de los transportes por tierra, mar y aire.

AFILA EL CUCHILLO EN EL METRO

Mi Betiña fue muy de metro en Madrid y ya no tiene capacidad de asombro, pero yo no puedo imaginar como un tipo tiene el cerebro tan pequeño como para ponerse a afilar un cuchillo, sentado en un vagón, en medio de la gente. Imaginarás lo que pasó: sembró la alarma entre los demás viajeros y terminó en la comisaría de Policía en donde se justificó así…

—- Es que soy cortador de jamón profesional y me puse a afilar el cuchillo porque iba a trabajar…

A lo que el policía que le interrogaba bien pudiera haberle contestado…

—- Yo soy policía profesional y no se me ocurre limpiar la pistola en un vagón de metro.

LAS FOSAS COMUNES DE LOS DELFINES

En mis escasos días libres de Vigo, cuando la radio me absorbía la vida, me gustaba ir hasta Cabo Silleiro para ver como saltaban alegres los delfines jugando con el mar y provocando un espectáculo que me fascinaba. Desde niño me consideré su amigo porque imaginaba que me llevarían sobre su lomo para enseñarme el reino de Neptuno y presentarme a las nereidas que cantaban sus bellas melodías en el mar de Cíes.

Pero nunca lo hicieron.

Ahora, cuando contemplo esa playa de la Loira francesa convertida en fosa común de cetáceos entiendo porque nunca me recogieron en la de Rodeira para que viera mis sueños cumplidos.

Me cuentan que ecologistas y científicos han presentado a las autoridades francesas informes en los que se denuncia que las malas prácticas pesqueras provocan cada año la muerte de más de 6.000 delfines en el Cantábrico.

Algunos de ellos, atrapados involuntariamente en las redes, son sacrificados sin contemplación por los pescadores mientras que otros mueren después de una larga agonía. Una parte de estos animales muertos llegan a la costa y son amontonados a la espera de ser enterrados o incinerados.

Los delfines son lo más inteligentes de cuantas especies pueblan los siete mares y el hombre la más salvaje del planeta…

1.500 AUTÓNOMOS BAJARON LA PERSIANA

Nunca te conté mi experiencia como autónomo ni tampoco hoy la voy a pormenorizar. Pero en la última fase de mi vida laboral formé parte de esa legión de currantes a los que las empresas les obligan a ser autónomos.

Solo te diré que en mi caso –como en el de otros muchos- quien me forzó fue la mismísima Xunta de Galicia: un secretario general que jugaba a ser empresario me mandó a su gestoría para que me hicieran los “papeles”. Luego vino la jubilación forzosa y el resto… ya te imaginas.

Te preguntarás a que viene esto, pero no pude resistir la confidencia, porque el año pasado, casi 1.500 autónomos bajaron las persianas, la mayoría con deudas y todos sin paro. Esto supone la mayor destrucción de autoempleo de los últimos tiempos, ni siquiera durante la crisis había ocurrido tal desastre.

Lo curioso es como nos venden estas estadísticas diciéndonos que las bajas se engloban en los sectores de la producción de alimentos, bebidas, textil, madera, metalurgia o comercio, cuando en la mayoría de los casos debieran decir: empleados del sector alimentario, camareros, costureras por cuenta ajena, obreros metalúrgicos o dependientes.

No puedo resistir una lágrima por esta gente de la que nadie se acuerda.

¡NON ME TOQUES OS COLLÓNS!

—- Non me toques os collóns. Eu non quero sair na tele.

Eso me lo dijo a mí, hace veinte años, un niño que vivía en una aldea de Chandrexa de Queixa. Aquel imberbe me echó con cajas destempladas de su casa. Solo que entonces aún no se había inventado lo “viral” y su historia se perdió entre los toxos y las carqueixas de la sierra.

Porque en el rural, te lo digo con toda crudeza, están hartos de que la gente les importune y les importa un pimiento eso de ser virales en esas redes que se asombran de que en este mundo haya gente como nuestro Pepiño, un chaval que además de estudiar y de ser un niño ganadero, se pasó la vida leyendo en vez de jugar al fútbol.

Hoy Pepiño es ingeniero agrónomo, dueño de una gran explotación agrícola y vive en el mismo sitio en el que su madre le trajo al mundo. ¡Ole tus huevos!

BUENOS DÍAS Y BUENA SUERTE

Entonces, llegados a este punto en que ya no sé qué contarte, será bueno que me despida con algo más que unas palabras mal hilvanadas. No tengo otra que pedirle prestado un poema a Sabina porque con estos días de sol resulta difícil olvidar que estamos viviendo una maravillosa primavera. Y él sabe de qué va esto mucho mejor que yo. Y si no, dale al play.