Los viejos tópicos y siete lugares de magnífico interés
LOS VIEJOS TÓPICOS
Viejos tópicos definían a la Galicia más urbana en los años sesenta, cuando se echaba mano del refranero popular para todo. Se decía entonces que Vigo trabaja, A Coruña se divierte y Santiago reza. Eran tiempos en los que aún no se había inventado la movida viguesa, ni se crearan los polígonos industriales que unen A Coruña con Arteixo ni la vieja Compostela de piedra abriera sus siete puertas xacobeas al turismo masivo.
Sin embargo, mira por dónde, aquellos viejos tópicos vuelven al primer plano gracias al primer estudio estatal Merco Ciudad, que valida estas antiguas definiciones, cuando hemos cumplido veinticinco años del siglo XXI.
Dice Merco Ciudad, tras encuestar a seis mil gallegos, que Vigo es el lugar que preferimos para trabajar y hacer negocios. A Coruña es el primer destino elegido para divertirnos y también como lugar de residencia. Y no solo se habla de Santiago para rezar, porque también es la ciudad elegida para estudiar en su universidad, hacer turismo cultural y es meta de peregrinos de todo tipo.
El estudio, que fue realizado en toda España por la consultora Villafane y Asociados, de Madrid, incluye a estas tres ciudades gallegas entre las veinte más importantes de España, valorando comportamientos, estrategias y gestión pública, según la opinión de sus habitantes.
SIETE LUGARES MAGNÍFICOS DE INTERÉS
En este país abundan perspectivas naturales únicas a las que la Xunta distingue en su Catálogo de Interés Paisajístico, como por ejemplo estos siete espacios que, además de ser merecedores de tal distinción, yo te diría que contraen mayores méritos que los que se le otorgan. En todos disfrutarás de los placeres que te brindan estos lugares mágicos.
A ver. Estos espacios distinguidos son en realidad viejos conocidos de los que aquí nacimos. A saber. El Pindo, el monte sagrado de los celtas. El bajo Tambre con sus espejos de plata. San Xusto, en Lousame, donde el verde se mezcla con el agua blanca de la cascada de Toxosoutos, lo mismo que en el lugar que conocemos por Cadarnoxo, en Boiro. La devesa de Anllares en Mazaricos, digna de una visita veraniega por sus verdes. El Pedregal de Muros con sus fantasmas. Y la Serra do Barbanza, balcón a dos rías y un océano, cantada por cien poetas y un bardo.
Plantéate siete excursiones siete domingos para encontrarte con la belleza natural más variada y viajar a un pasado lejano escrito en yacimientos o construcciones históricas.
XERARDO RODRÍGUEZ